En el complejo escenario político del Gobierno, Karina Milei ha optado por mantenerse al margen de ciertas decisiones, a pesar de su influencia en la mayoría de los asuntos. Una de las figuras que ha generado tensiones es Adrián Ravier, el vocero designado por su hermano, el Presidente javier milei. Aunque Karina nunca estuvo de acuerdo con su designación, ha decidido no interferir en su continuidad, al menos hasta que la reelección de su hermano sea una realidad.
La relación entre Karina Milei y Adrián Ravier ha sido tensa desde el principio. Karina desconfía de Ravier, en parte por su resistencia a los delegados partidarios de Eduardo «Lule» Menem en su provincia. Además, considera que Ravier no era la mejor opción para suceder a Manuel Adorni, tanto en términos operativos como en su comportamiento. Según fuentes cercanas a Karina, Ravier no ha hecho esfuerzos por congraciarse con ella y en alguna ocasión incluso se excusó de seguir sus lineamientos, argumentando que los temas los trata solo con Santiago Caputo.
La compleja dinámica entre Karina Milei y Santiago Caputo
Lo interesante es que nadie del entorno de Santiago Caputo, incluso quienes repasan los temas antes de cada conferencia de prensa, se hace cargo de Ravier. La situación se complicó cuando Ravier confirmó que Caputo había sido desplazado de la comunicación digital a manos del cineasta Santiago Oría, un karinista de confianza que ha sido clave en la comunicación audiovisual de Presidencia.
Santiago Oría es uno de los favoritos de Karina Milei. Tanto así que fue «El Jefe» quien intercedió en su favor, obligando a Ravier a rectificarse públicamente. Ravier tuvo que aclarar en redes sociales que «no hubo ni hay ningún cambio en el organigrama de comunicación del Poder Ejecutivo, ni traspaso de responsabilidades entre áreas». Oría, conocedor de la importancia de la lealtad en La libertad avanza, buscó desligarse de las versiones previas agradeciendo a Ravier por el desmentido.
La prioridad: la reelección de Javier Milei
Karina Milei ha dado la orden expresa a su séquito de no mover fichas contra Caputo mientras el Gobierno intenta retomar la iniciativa. La prioridad es clara: la reelección de Javier Milei. «Ella planteó que hay que hacer todo lo necesario para ganar la presidencial y creo que ese pragmatismo lo aplica a todo: a hacer un acuerdo con (Mauricio) Macri y hasta frenar a los propios que quieren a Santiago afuera», decodificó una alta fuente del Gabinete.
De hecho, aunque todavía no ha sido anunciado, fuentes cercanas a Karina aseguran que la comunicación de la campaña será liderada nuevamente por Caputo. «Salvo que él no quiera, va a tener un rol muy importante. Ese es su expertise y el ámbito donde mejor se desempeña, así que no hay duda que el Presidente lo va a involucrar y que ella no va a poner reparos», remarcan. Esta decisión no es menor, ya que Milei ha considerado el aporte de Caputo casi tan relevante como el de su hermana en su camino a la Casa Rosada.
El futuro de Adrián Ravier y las estrategias de comunicación
En medio del revuelo causado por la noticia de su supuesto desplazamiento, Caputo se refugió en su equipo e instó a que ninguno hablara con periodistas. Sin embargo, reposteó un tuit que fue interpretado en clave interna: «Supongo que solo me sentaré aquí en un horror silencioso y veré cómo se desarrolla el desastre exactamente como predije».
Quienes conocen bien a Caputo sostienen que «nada ni nadie lo hará dejar de ser incondicional a Milei» y que su obsesión es lograr que gobierne hasta 2031. Sin embargo, no convalidará decisiones que entienda que conspiran contra la causa libertaria. «Si al Presidente lo quieren obligar a hacer un acuerdo con (Horacio Rodríguez) Larreta, no cuenten con él», exageran.
Por otro lado, Adrián Ravier no será parte de la campaña. Se le dará una salida elegante cuando en unos meses se concrete su candidatura a gobernador de La Pampa. Mientras tanto, en el Gobierno evalúan acotar su influencia en la agenda política cambiándole el formato a las conferencias de prensa. Se baraja la idea de hacerlas de manera más espaciada o llevarlas a distintos puntos del país.
«Capaz el formato cambie para que haya más oxígeno. Las últimas conferencias fueron muy duras y nos terminaron jugando en contra, nos corrieron del eje de lo que teníamos planificado», reconocieron en Balcarce 50.



