En un mundo donde la tecnología avanza a pasos agigantados, Elon Musk ha hecho una declaración que podría cambiar la forma en que vemos el futuro económico. El CEO de Tesla y SpaceX ha afirmado que la inteligencia artificial (IA) y los robots podrían más que duplicar la economía global en menos de una década. Esta predicción supera ampliamente las estimaciones previas, que situaban el crecimiento económico atribuido a la IA entre un 20% y un 30%.
Mientras tanto, empresas de minería de Bitcoin están reconvirtiendo sus centros de datos y energía para participar en el auge de la infraestructura de IA. Esta transición refleja la creciente importancia de la IA en diversos sectores económicos.
Una previsión ambiciosa
Elon Musk ha elevado significativamente su pronóstico sobre el impacto económico de la IA y la robótica. En una publicación realizada el 9 de septiembre de 2026, Musk escribió que la combinación de estas tecnologías «más que duplicará la economía global en menos de 10 años». Esta visión de transformación acelerada sugiere que la automatización de tareas, la producción industrial y la expansión de los sistemas computacionales modificarían la capacidad productiva de numerosos sectores.
La magnitud de esta predicción implica que la IA y la robótica podrían añadir, durante la próxima década, una cantidad de producción económica superior a toda la economía mundial actual. Sin embargo, Musk no ha especificado si se refiere a crecimiento acumulado, producto interno bruto nominal o producción ajustada por inflación. Esta falta de detalles ha generado cierta incertidumbre sobre cómo se calculó este resultado.
La reconversión de la minería de Bitcoin
El auge de la IA también está alterando la estrategia de varias empresas que tradicionalmente se dedicaban a la minería de Bitcoin. Estas empresas controlan instalaciones con acceso a grandes volúmenes de electricidad, sistemas de refrigeración y capacidad de centros de datos, activos que pueden adaptarse para ofrecer computación de alto rendimiento a desarrolladores de IA.
Compañías como TeraWulfCore ScientificIRENRiot Platforms y Hut 8 han ampliado sus negocios relacionados con la IA, buscando contratos de largo plazo que proporcionen ingresos más previsibles que la exposición directa al precio de BTC y a los costos operativos de la minería. Por ejemplo, Riot Platforms informó el 11 de agosto que había asegurado un acuerdo de 20 años para suministrar 191 megavatios de capacidad en su campus de Rockdale, Texas, a Anthropic.
La infraestructura como punto decisivo
La transición hacia la IA también ha sido impulsada por la necesidad de infraestructura adecuada. Core Scientific por ejemplo, comenzó su giro hacia este segmento antes que varias de sus competidoras, con un acuerdo de infraestructura de 12 años firmado en 2024 con CoreWeave. Este contrato, respaldado por Nvidia tiene un valor superior a USD $3.500 millones y muestra cómo los operadores de minería pueden aprovechar sus instalaciones para atender una demanda diferente, pero igualmente intensiva en energía y capacidad informática.
La infraestructura se ha convertido en el punto decisivo en la economía de la IA. Los centros de datos y la capacidad de computación son esenciales para ejecutar modelos de IA avanzados. Esta reconversión no solo beneficia a las empresas de minería, sino que también impulsa el desarrollo de tecnologías más potentes y eficientes.



