La ola de calor que afecta al Caribe ha tensionado las redes eléctricas y, en los primeros ocho días de septiembre, provocó la avería de 115 transformadores de distribución en los departamentos de AtlánticoMagdalena y La Guajira. El registro corresponde al periodo inicial del mes y pone en evidencia cómo las altas temperaturas y el uso masivo de aparatos de refrigeración incrementan la carga sobre la infraestructura eléctrica. En Barranquilla y su área metropolitana, la demanda sostenida ha generado un mayor desgaste de los equipos de distribución.

El fenómeno se documenta junto a un pronóstico meteorológico que anuncia máximas de 35 grados y apenas un 5 % de probabilidad de lluvia en Barranquilla, condiciones que favorecen la persistencia de picos de consumo. Ante este escenario, las compañías operativas han priorizado la reposición de unidades averiadas y la atención en campo para reducir el tiempo de interrupción del servicio.

Distribución de los transformadores reemplazados por departamento

En cifras concretas, del total de 115 transformadores averiados en los primeros ocho días de septiembre, en el Atlántico se instalaron 77 transformadores como reemplazo. De esas 77 unidades, 70 fueron ubicadas en Barranquilla y los municipios del área metropolitana —entre ellos SoledadGalapa Malambo y Puerto Colombia—; los 7 restantes se destinaron a zonas rurales del departamento. En Magdalena se colocaron 20 transformadores y en La Guajira se instalaron 18 completando el total reportado por las operadoras.

Acciones de Air-e Intervenida y llamado a los usuarios

Air-e Intervenida puso en campo cuadrillas técnicas para realizar las reparaciones necesarias y la reposición de los equipos dañados. Las labores incluyen diagnóstico de fallas, retiro de transformadores afectados y sustitución por unidades nuevas con el objetivo de normalizar el servicio en los sectores comprometidos. El despliegue operativo abarca los tres departamentos mencionados y prioriza las zonas con mayor concentración de averías.

Sobre la conducta que puede ayudar a aliviar la presión en las redes, el agente especial de Air-e Intervenida, Ramiro Castilla Andrade expresó: «Estamos enfrentando temperaturas muy altas que están generando un incremento importante en la demanda de energía y, como consecuencia, una mayor exigencia sobre nuestras redes«. Castilla Andrade hizo un llamado explícito a los usuarios para que reduzcan consumos innecesarios y actúen de forma racional durante los picos de demanda, con el fin de disminuir la probabilidad de nuevas averías.

Solicitud de la Lonja de Propiedad Horizontal del Atlántico

En paralelo a la respuesta operativa, la Lonja de Propiedad Horizontal del Atlántico instó al Gobierno nacional al Ministerio de Minas y Energía a la CREG a la Superintendencia de Servicios Públicos y a la UPME a implementar un plan especial de protección energética para edificios y conjuntos residenciales de la Costa Caribe. La petición busca mitigar riesgos relacionados con la posible continuidad del fenómeno climático que presiona la generación y la distribución eléctrica.

La propuesta contempla impulsar proyectos de generación distribuida —como energía solar y eólica— y sistemas de almacenamiento, además de mecanismos de financiamiento para instalar paneles y baterías en zonas comunes. También sugiere protocolos antes de suspender el suministro a copropiedades que alimentan servicios críticos (bombas de agua, ascensores, sistemas contra incendios), con el objetivo de proteger infraestructura esencial ante interrupciones prolongadas del servicio.

Desde el punto de vista técnico, la relación entre calor y averías es directa: el incremento simultáneo de aparatos de alto consumo en hogares y edificios provoca picos de demanda que elevan la carga térmica sobre transformadores y circuitos, reduciendo su vida útil y aumentando la probabilidad de fallos. Por ello, más allá de la reposición de unidades —77 en Atlántico, 20 en Magdalena y 18 en La Guajira—, las acciones incluyen el monitoreo remoto y la priorización de mantenimientos preventivos en puntos críticos.

Mientras continúan las labores técnicas y las mesas de diálogo entre autoridades y administradores de copropiedades, la recomendación a los usuarios es colaborar con un consumo responsable durante los momentos de mayor demanda. La suma de medidas operativas y políticas públicas orientadas a la generación local puede ser determinante para reducir la vulnerabilidad del sistema ante olas de calor similares a la registrada.