El secretario de Estado de EE.UU.Marco Rubio ha iniciado una gira por Latinoamérica que lo llevó a la caribeña ciudad de Barranquilla donde se reunió con el presidente colombiano Abelardo de la Espriella. Esta visita, realizada el 8 de septiembre marca el inicio de una nueva etapa de cooperación entre ambos países, según las declaraciones de Rubio.

La reunión en Barranquilla es la primera parada de Rubio en su gira, que también incluye visitas a Perú y Ecuador. Este encuentro simboliza un renacimiento en las relaciones bilaterales, tras un período de distancia durante la presidencia de Gustavo Petro.

Una época dorada en las relaciones bilaterales

Rubio describió la reunión como el inicio de una época dorada entre EE.UU. y Colombia destacando que esta nueva etapa de cooperación no tiene precedente. Durante su comparecencia ante los medios, Rubio subrayó el interés de Washington en apoyar a Colombia en la lucha contra los grupos armados y los narcotraficantes.

El secretario de Estado enfatizó que las mismas redes criminales operan en ambos países, lo que requiere una colaboración estrecha. Además, mencionó las oportunidades económicas que se abren entre las dos naciones, aunque no entró en detalles específicos sobre los aranceles que EE.UU. ha impuesto a algunos productos colombianos.

Recuperación y cooperación tras el terremoto

Rubio también destacó el compromiso de EE.UU. para ayudar a Colombia a recuperarse del terremoto de magnitud 7,4 que azotó el país el 10 de agosto. Este desastre natural dejó al menos 331 muertos y daños materiales estimados en 9.500 millones de dólares.

La visita de Rubio a Barranquilla simboliza un alineamiento estratégico entre las dos capitales en asuntos clave como la lucha contra el narcoterrorismo la energía y los lazos comerciales. Rubio calificó a Colombia como un socio de muchos años de EE.UU. y expresó su deseo de restaurar las relaciones naturales entre ambos países.

Un cambio de rumbo en la política exterior

Rubio criticó abiertamente los cuatro años de la presidencia de Gustavo Petro calificándolos de desastre para Colombia. Según Rubio, el gobierno de Petro representó una aberración en la relación bilateral, marcando una distancia significativa entre EE.UU. y Colombia.

Con la llegada de Abelardo de la Espriella a la presidencia, Rubio ve una oportunidad para fortalecer los lazos y abrir una nueva etapa de cooperación. Esta visita marca el inicio de un cambio de rumbo en la política exterior de ambos países, con un enfoque en la seguridad el comercio y la economía.