En un mundo donde las imágenes de sufrimiento se han vuelto comunes, el filósofo Enrique Díaz Álvarez nos invita a reflexionar sobre la política de la crueldad y su impacto en nuestra sociedad. En su libro «Lo intolerable: repulsión, vergüenza y responsabilidad colectiva ante la crueldad contemporánea» Díaz Álvarez explora cómo el poder se manifiesta a través de la represión y la indiferencia.
Díaz Álvarez, nacido en México en 1976 y doctor en filosofía por la Universidad de Barcelona es profesor de Pensamiento Político Contemporáneo en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Su obra ha sido reconocida con el Premio Anagrama de Ensayo en 2021 por su libro «La palabra que aparece».
La política de la crueldad: una exhibición sin reparos
Díaz Álvarez señala que la crueldad no es un fenómeno nuevo, pero lo que ha cambiado es la exhibición descarada de esta. «Hay una política de la crueldad que está en marcha», afirma. Ejemplos como el genocidio en Gaza o las políticas migratorias de Donald Trump muestran cómo el poder se ejerce sin reparos, criminalizando y encerrando a los más vulnerables.
La crueldad ya no se oculta; se exhibe con cinismo y burla. «Lo que se busca ahora es aclimatarnos, normalizar cosas que antes no podíamos tragar», explica Díaz Álvarez. Esta normalización de la crueldad es lo que hace necesario pensar en una ética de lo intolerable.
La importancia de la voz de las víctimas
Para Díaz Álvarez, escuchar a las víctimas es crucial. En su libro, da gran peso al testimonio porque cree que es el último recurso de aquellos que solo cuentan con su palabra. «Es importante visibilizar y acompañar a esas víctimas de la violencia», afirma. La escena inicial del libro, que describe un operativo del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de EE.UU. (ICE) es un ejemplo de estas imágenes atroces a las que nos estamos acostumbrando.
La vergüenza y la repulsión son sentimientos que pueden llevar a la responsabilidad colectiva. Díaz Álvarez invita a pensar «con todo el cuerpo», dejarse afectar por estas emociones para activar una respuesta colectiva ante la crueldad.
Foucault y la microfísica del poder
Díaz Álvarez recurre a la noción de microfísica del poder de Michel Foucault para entender el presente. Foucault redefine el poder como aquello que reprime, alejándose del léxico jurídico tradicional. «Hoy en lugar de entrar en una cárcel deberíamos entrar y saber qué está pasando, por ejemplo, en los centros de detención de migrantes», señala Díaz Álvarez.
La idea de Foucault sobre el paso del suplicio al castigo también es relevante. «El suplicio, que es la exhibición pública del castigo, ha dado paso a una forma más sutil pero igualmente brutal de control», explica Díaz Álvarez. Esta microfísica del poder se manifiesta en la vida cotidiana de aquellos que sufren el abuso de poder.
En un contexto donde los Estados han perdido fuerza, Díaz Álvarez se pregunta qué diría Foucault de los oligarcas tecnológicos actuales. «El poder ahora no está solo en el Estado», afirma, señalando la necesidad de entender cómo se ejerce el poder en la era digital.
La obra de Díaz Álvarez nos invita a reflexionar sobre nuestra responsabilidad colectiva ante la crueldad. «No podemos tragar que se detenga a un niño ecuatoriano de 5 años porque eso nos hace daño a todos», afirma. Es hora de pensar con todo el cuerpo y activar una ética de lo intolerable.



