El domingo, el partido Alternativa para Alemania (AfD) logró una victoria aplastante en las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt un resultado que ha sacudido la política alemana y europea. Con apenas 1,7 millones de votantes en esta región, el impacto de este triunfo va mucho más allá de lo local, afectando al gobierno de coalición en Berlín y generando reacciones en todo el continente.

La victoria de AfD, un partido antiinmigración y nacionalista, ha sido descrita como sísmica y un terremoto sociopolítico por analistas y medios. Este resultado no solo pone en jaque al canciller Friedrich Merz sino que también plantea preguntas sobre el futuro de la Unión Europea (UE) en un momento de crisis continental.

Un resultado con repercusiones nacionales

Aunque la votación fue regional, la victoria de AfD ejerce una presión significativa sobre el gobierno de coalición centrista en Berlín. Merz, quien había prometido reducir la popularidad de AfD, se enfrenta ahora a un escenario político más complejo y debilitado. Este resultado también ha generado una profunda reflexión en toda Alemania, donde el pasado nazi aún pesa mucho.

Es la primera vez desde la caída del Tercer Reich en 1945 que un partido nacionalista de extrema derecha logra una victoria electoral tan contundente. Las autoridades alemanas han calificado a AfD de antidemocrática y a varias de sus facciones regionales, incluida la de Sajonia-Anhalt, de extremistas de ultraderecha.

Reacciones internacionales y el interés de Trump

El resultado en Sajonia-Anhalt también ha generado revuelo fuera de Alemania. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump publicó rápidamente en su plataforma Truth Social los resultados de la encuesta a pie de urna. El mensaje de AfD, que aboga por una Alemania para los alemanes guarda mucha similitud con el lema MAGA (Make America Great Again) de Trump.

Al igual que otros partidos nacionalistas europeos, AfD se inspira en la estrategia de Trump: desacreditar a los medios de comunicación tradicionales, cuestionar la neutralidad de los jueces y prometer hacer que Alemania vuelva a ser grande. El influyente empresario ruso Kirill Dmitriev director ejecutivo del Fondo Ruso de Inversión Directa también reaccionó, calificando el resultado de histórico y comparando a Merz con el ex primer ministro británico Keir Starmer.

Las implicaciones para Rusia y la UE

Rusia tiene mucho en juego en estas elecciones regionales. El gobierno alemán es el mayor donante individual de Ucrania y Reino Unido ha proporcionado misiles a Kyiv, lo que ha enfurecido a Moscú. En comparación, AfD es bastante prorrusa abogando por dejar de enviar ayuda militar a Ucrania, levantar las sanciones contra Moscú y volver a comprar energía rusa.

La industria alemana, ávida de energía, sufrió un duro golpe económico después de que el país suspendiera las importaciones de energía rusa tras la invasión de Ucrania en 2022. Sajonia-Anhalt, la región más pobre de Alemania, es un ejemplo de cómo la nostalgia por los tiempos del comunismo, conocida como Ostalgie sigue influyendo en las preferencias políticas.

La UE también sigue de cerca las elecciones de Sajonia-Anhalt. Con intensas elecciones previstas en países clave como FranciaItaliaEspaña y Polonia en los próximos 12 meses, Bruselas teme que los partidos más extremistas puedan beneficiarse. El líder del partido nacionalista español VoxSantiago Abascal celebró la victoria de AfD, mientras que el ministro francés de Asuntos Europeos, Benjamin Haddad advirtió sobre el momento grave que vive Europa.

Los partidos nacionalistas como AfD o la Liga italiana tienden a ser profundamente euroescépticos pero Bruselas afirma que Europa debe permanecer unida para contrarrestar amenazas externas y proteger eficazmente a las empresas europeas. La preocupación en Bruselas es que el auge de los partidos nacionalistas ponga a prueba la cohesión europea en un momento en que los acontecimientos externos la exigen más que nunca.