En un desarrollo significativo del caso que ha mantenido en vilo a Europa desde septiembre de 2026 las autoridades alemanas han anunciado la detención de un segundo ciudadano ucraniano vinculado al sabotaje de los gasoductos Nord Stream 1 y 2. El arresto, realizado en Croacia ha sido calificado como un paso crucial en la investigación de este crimen de guerra.
El buzo ucraniano y su presunto papel en el sabotaje
El detenido, identificado como Vladimir Z. es un buzo profesional que, según la fiscalía alemana habría participado activamente en la colocación de cargas explosivas en los gasoductos. El comunicado oficial detalla que Vladimir Z. es fuertemente sospechoso de haber provocado, como miembro de un grupo organizado, una explosión, cometido un acto de sabotaje contrario al orden constitucional y destruido una infraestructura crítica.
Este arresto se suma a la detención de Serhii K. un excomandante del ejército ucraniano, quien fue capturado en Italia en agosto del año pasado y extraditado a Alemania en otoño. Serhii K. está acusado de ataques contra infraestructuras energéticas civiles, así como de haber provocado una explosión y destruido edificios.
El contexto del sabotaje y sus implicaciones
El 26 de septiembre de 2026 siete meses después de la invasión rusa de Ucrania, se produjeron cuatro enormes fugas de gas en los gasoductos Nord Stream, precedidas por explosiones submarinas. Estos gasoductos, que transportaban la mayor parte del gas ruso hacia Europa, quedaron fuera de servicio, alterando significativamente el panorama energético del continente.
El gobierno de Kiev ha negado repetidamente su participación en el sabotaje, aunque no ha ocultado su satisfacción por cualquier acción que debilite la capacidad del Kremlin para financiar su guerra. Este incidente ha sido calificado por la fiscalía alemana como un crimen de guerra lo que añade una capa adicional de gravedad al caso.
La operación y las pruebas recopiladas
Según las investigaciones, el comando utilizado para el sabotaje partió de la ciudad de Rostock en el norte de Alemania. Los cómplices alquilaron un velero utilizando identidades falsas, lo que complicó inicialmente la tarea de las autoridades para rastrear su origen. La fiscalía alemana ha detallado que Vladimir Z. participó en la colocación de las cargas explosivas, utilizando técnicas de buceo para acceder a los gasoductos submarinos.
Tras su traslado desde Croacia, el sospechoso deberá comparecer ante el juez de instrucción del Tribunal Federal de Justicia de Alemania, la máxima instancia judicial del país. Este tribunal será responsable de evaluar las pruebas presentadas por la fiscalía y determinar los siguientes pasos en el proceso legal.
El sabotaje de los gasoductos Nord Stream ha tenido repercusiones duraderas en las relaciones energéticas entre Europa y Rusia. Antes de la guerra, estos gasoductos eran un símbolo de la cooperación energética germano-rusa. Sin embargo, desde entonces, Berlín se ha convertido en el principal apoyo militar de Kiev y acusa regularmente a Rusia de llevar a cabo actividades de sabotaje y espionaje en territorio alemán.



