En un fallo histórico, el Tribunal Supremo de Corea del Sur ha confirmado la condena de 7 años de prisión contra el expresidente Yoon Suk Yeol. Esta decisión, anunciada este jueves, pone fin a un largo proceso judicial que ha mantenido en vilo a la opinión pública surcoreana.
La sentencia, que abarca cargos de obstrucción a la justicia y otros delitos relacionados con la fallida declaración de ley marcial en diciembre de 2026 representa un duro golpe para el exmandatario. Yoon ha mantenido su postura de que sus acciones estaban motivadas por el interés público, aunque el tribunal ha desestimado estos argumentos.
Un proceso judicial sin precedentes
Este fallo del Tribunal Supremo es el primero en la carrera judicial de Yoon, quien ha enfrentado un total de 8 juicios relacionados con su controvertida declaración de ley marcial. El juicio principal, por cargos de liderar una insurrección, aún está en proceso de apelación tras una sentencia de cadena perpetua emitida por un tribunal inferior.
Entre los cargos confirmados por el Tribunal Supremo se encuentran abuso de poderfalsificación de documentos públicos y otros delitos menores. El juez titular destacó que «el fallo del tribunal inferior no contenía errores», subrayando la solidez de las pruebas presentadas.
Detalles de los cargos y las acusaciones
Yoon fue acusado de ordenar al Servicio de Seguridad Presidencial (PSS) impedir que los investigadores ejecutaran una orden de detención en su contra en enero de 2026. Además, se le imputó haber vulnerado los derechos de 9 miembros del Gabinete al no convocarlos a una reunión previa donde se examinaron sus planes de imponer la ley marcial.
Otros cargos incluyen la modificación de la proclamación de la ley marcial después de que esta fuera levantada, la destrucción de documentos y la orden de distribuir un comunicado de prensa con información falsa. Estas acciones, según el tribunal, constituyen una clara violación de la ley y un abuso del poder presidencial.
Inmediatamente después del fallo, los abogados de Yoon anunciaron que impugnarán su constitucionalidad, abriendo la puerta a posibles recursos legales adicionales. Yoon permanece detenido desde julio del año pasado y este fallo marca un punto crucial en su situación legal.
La audiencia fue transmitida en directo, pese a las objeciones de Yoon y a su no asistencia, ya que el fallo de un recurso final no requiere la presencia del acusado. Este caso ha generado un intenso debate en Corea del Sur, donde la figura de Yoon sigue siendo controvertida.



