Ismael ‘El Mayo’ Zambada García, líder del Cártel de Sinaloa ha admitido su culpabilidad en los cargos de narcotráfico presentados por Estados Unidos. En una carta dirigida al juez Brian Cogan de la Corte Federal del Distrito Este en Brooklyn su abogado Frank Perez solicitó que Zambada sea recluido en una prisión federal con servicios médicos adecuados para atender sus problemas de salud.
Este caso ha generado una fuerte reacción en México, donde la presidenta Claudia Sheinbaum ha criticado la falta de transparencia y cooperación por parte de Estados Unidos en el proceso de extradición y juicio de Zambada. La mandataria ha señalado que el gobierno mexicano no fue informado adecuadamente sobre la captura y traslado del capo a territorio estadounidense.
La admisión de culpabilidad y las implicaciones legales
Zambada García, de 76 años, reconoció haber liderado una organización que corrompió a policías, militares y políticos en México para operar libremente. Además, aceptó haber ordenado la muerte de rivales, admitiendo que mucha gente inocente murió como consecuencia de sus acciones.
En su carta, el abogado Perez destacó que la aceptación de responsabilidad de Zambada ha sido una hazaña definitoria de su conducta desde su llegada a Estados Unidos. Zambada se declarará culpable para evitar un juicio prolongado y ahorrar costos al sistema judicial. Su defensa argumenta que esta actitud cooperativa debería ser reconocida al momento de determinar su lugar de reclusión.
La petición de prisión médica y las condiciones de salud
La defensa de Zambada solicitó que sea enviado a una prisión federal con servicios médicos adecuados, como el FMC ButnerFMC Rochester o MCFP Springfield debido a sus problemas de salud, que incluyen problemas en las rodillas, hipertensión y diabetes. Esta petición contrasta con la reclusión de su exsocio, Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, quien cumple cadena perpetua en la prisión de máxima seguridad ADX Florence.
El abogado Perez argumentó que enviar a Zambada a una prisión de máxima seguridad no reconocería su cooperación y desincentivaría a otros acusados de alto perfil a seguir su ejemplo. Zambada ha permanecido recluido bajo aislamiento total desde su llegada a Estados Unidos y no ha presentado quejas sobre sus condiciones de confinamiento.
Las reacciones en México y las críticas a Estados Unidos
La presidenta Sheinbaum ha criticado la falta de transparencia de Estados Unidos en el proceso de extradición de Zambada. En julio de 2026, el embajador estadounidense Ken Salazar negó cualquier conocimiento sobre los eventos ocurridos en Culiacán, donde Zambada fue secuestrado y trasladado a territorio estadounidense. Sheinbaum ha reclamado en nombre de la soberanía mexicana y ha señalado que el gobierno de Estados Unidos ha obstruido la posibilidad de que México lleve a cabo su propio proceso judicial.
Además, se ha cuestionado la falta de acción por parte del gobierno mexicano para detener a Zambada durante el sexenio de López Obrador. Sheinbaum ha pedido a Washington no solo explicaciones, sino también una reconstrucción del caso criminal de Zambada para conocer las complicidades y el paradero de las víctimas.
El caso de Ismael ‘El Mayo’ Zambada García sigue generando controversia y debate en México y Estados Unidos. Mientras el capo espera su sentencia el 20 de julio de 2026, las implicaciones de su admisión de culpabilidad y las críticas a la falta de cooperación entre ambos países continúan siendo un tema de gran relevancia.



