La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) se encuentra en medio de una grave crisis institucional tras el fracaso de su primer examen de admisión a licenciatura realizado de manera virtual. La máxima casa de estudios invirtió más de 4 millones de pesos en un contrato con la empresa Territorium Life para implementar un sistema de evaluación en línea con 20 mecanismos de seguridad incluyendo reconocimiento facial y de voz y supervisión en tiempo real con inteligencia artificial.
A pesar de estas medidas, los resultados publicados el 17 de julio revelaron un fraude generalizado, especialmente en las carreras de mayor demanda como médico cirujano donde se triplicó el número de personas con puntajes máximos. Esto llevó a la suspensión de las inscripciones para el ciclo escolar que comenzaría el 10 de agosto.
El examen virtual y sus fallas
El examen de admisión virtual de la UNAM fue un proyecto ambicioso que buscaba modernizar el proceso de selección. La directora general de Administración EscolarIvonne Ramírez Wence aseguró que la vigilancia de la prueba real sería a través de la inteligencia artificial la cual es muy rigurosa. Sin embargo, los resultados mostraron lo contrario.
Durante la aplicación del examen, se bloquearon 1,117 exámenes debido a posibles irregularidades. Sin embargo, cuando se publicaron los resultados, quedó claro que el fraude no fue marginal, sino generalizado. En carreras como médico cirujano los puntajes mínimos para asegurar un lugar aumentaron de tal manera que casi ningún aplicante que siguió las reglas tiene oportunidades de ser aceptado.
La respuesta de la UNAM
Ante la gravedad de la situación, la UNAM anunció la creación de una Comisión Técnica Especial convocada por el rector Leonardo Lomelí Vanegas para revisar el desarrollo del concurso de selección de ingreso a licenciatura 2026. La universidad también ha considerado multar a Territorium Life con hasta 4 millones de pesos un monto que muchos consideran insuficiente frente al daño ocasionado.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo llamó a investigar las inconformidades y garantizar que el ingreso a la máxima casa de estudios se lleve a cabo con transparencia. La UNAM ha reiterado su compromiso de atender las solicitudes de revisión presentadas por aspirantes inconformes y de garantizar la transparencia, la equidad y la confiabilidad del proceso.
El debate sobre el examen de admisión
Este escándalo ha vuelto a poner sobre la mesa uno de los debates más urgentes en la UNAM: el carácter ilegítimo del examen de admisión. Muchos especialistas y aspirantes coinciden en que la prueba no está diseñada para seleccionar a los perfiles idóneos en cada carrera, sino para justificar el rechazo sistemático del 90 por ciento de quienes desean cursar estudios superiores en la universidad más prestigiosa del país.
Si la UNAM no ofrece una solución a este esquema perverso de exclusión, las propuestas del rector Lomelí y su equipo para superar la crisis actual podrían convertirse en callejones sin salida que patearán el malestar al siguiente ciclo de admisiones.



