En una reunión celebrada este sábado, el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez sostuvo una conferencia con el presidente Abelardo De La Espriella el ministro de Hacienda Miguel Gómez Martínez y la ministra de Minas y Energía María Nohemí Arboleda. El objetivo principal fue analizar la grave crisis estructural que vive Afinia la filial de Empresas Públicas de Medellín (EPM) en la región Caribe, la cual registra pérdidas operativas superiores a 1,5 billones de pesos al año.

Posición de la alcaldía y propuesta de venta

Durante el encuentro, Gutiérrez dejó claro: «Que quede claro«. Aseguró que la reunión fue «muy propositiva» y que la intención no es simplemente pedir al Gobierno nacional que solucione el problema. En sus palabras, «No es solo venirle a decir al Gobierno nacional: ‘venga, resuelva este problema usted’«. La estrategia de la empresa, explicó, es buscar un comprador para Afinia. «Si acá hay un comprador, sea quien sea, estamos desde EPM dispuestos a vendérselo por la inversión que hicimos, que fueron $3,2 billones, más un peso«, declaró, evitando así un detrimento patrimonial.

Estado financiero de Afinia por departamento

Los indicadores financieros revelan una situación alarmante. En el departamento de Cesar las pérdidas alcanzan cerca del 42 % mientras que en Sucre y Bolívar rondan el 27 %. La empresa solo logra recaudar 57 pesos de cada 100 facturados una consecuencia directa del robo de energía y la cultura del no pago. Además, se estima que Afinia necesita alrededor de 1,2 billones de pesos para cerrar el ejercicio fiscal sin caer en un déficit mayor.

Escenario de corrupción y su impacto en la gestión

El debate sobre Afinia se complicó con la aparición de testimonios vinculados a presuntos actos de corrupción. Misael Cadavid reveló que la gerencia de la filial habría sido vendida por 5 millones de dólares a Javier Lastra y que el exalcalde Daniel Quintero y el excongresista Emilio Tapías habrían favorecido el proceso. Gutiérrez denunció que «Tenía una intención, robarse la empresa» y calificó la decisión de iniciar operaciones en la costa Caribe como «la peor decisión para EPM». Según sus cálculos, la filial está desangrando a la compañía con pérdidas anuales de 1,5 billones de pesos.

Tras la reunión en Barranquilla, el alcalde confirmó que el Gobierno nacional descartó cualquier tipo de intervención directa en Afinia. En cambio, se continuará estudiando alternativas estructurales entre ellas la venta propuesta y la posible elaboración de planes departamentales para mitigar los problemas de suministro eléctrico. Gutiérrez reiteró que «no hay empresa que aguante y esto necesita una salida estructural«, subrayando la urgencia de encontrar un comprador que asuma la inversión realizada por EPM y permita estabilizar la operación en la región Caribe.