Una encuesta realizada entre el 21 y el 28 de septiembre entre 800 votantes latinos registrados muestra una profunda insatisfacción con la estrategia del presidente Donald Trump en materia de inmigración y seguridad fronteriza. Aunque el costo de vida es la prioridad principal para la mayoría, la presión migratoria se presenta como un factor movilizador que podría influir en la boleta electoral.
Resultados clave de la encuesta
Solo un 6 % de los encuestados sitúa la inmigración y la seguridad fronteriza entre los temas más importantes del país, una cifra que contrasta con el 31 % que asegura haber empezado a portar identificación por temor a ICE. Asimismo, el 27 % conoce a alguien que ha sido detenido o deportado en los últimos dos años, mientras que el 18 % ha contemplado la idea de abandonar Estados Unidos y el 17 % ha pensado en abstenerse de votar en noviembre por el temor a represalias migratorias.
Percepción de ICE y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza
La agencia ICE goza de una valoración negativa del 65 % entre los latinos, frente a un 28 % de opinión favorable. La CBP (Customs and Border Protection) también registra un rechazo significativo, con un 46 % de respuestas desfavorables y solo un 34 % de apoyo. Estas cifras ponen en evidencia la creciente desconfianza hacia los organismos encargados de aplicar las leyes migratorias bajo la administración actual.
Preferencias de política migratoria y postura frente a los partidos
El 69 % desaprueba la manera en que Trump maneja la inmigración mientras que el 58 % rechaza su enfoque sobre la seguridad fronteriza. Dos tercios consideran que la aplicación de la ley ha ido demasiado lejos. Entre los independientes latinos, el rechazo llega al 74 %, y solo el 19 % de los republicanos se alinea con esa visión.
En cuanto a la preferencia partidista, los latinos confían en que los demócratas gestionarán mejor la inmigración (45 % frente a 31 %). En la cuestión fronteriza, la opinión está dividida, con un 38 % que apuesta por los demócratas y otro 38 % por los republicanos.
Las propuestas específicas de política migratoria cuentan con amplio respaldo: el 84 % apoya la extensión del estatus de protección temporal (TPS) y el 82 % favorece una vía hacia la ciudadanía para quienes llegaron como niños. Por otro lado, el 83 % respalda la deportación de inmigrantes indocumentados que hayan cometido delitos graves, pero el 60 % se opone a la deportación masiva de todos los indocumentados presentes en el país.
Los investigadores de la encuesta, Aileen Cardona-Arroyo (Hart Research Associates) y Micah Roberts (Public Opinion Strategies), destacan que, aunque la inmigración no sea la prioridad número uno, su capacidad de movilizar al electorado latino es innegable. El margen de error del estudio es de ±3.5 puntos porcentuales.



