El sociólogo y ensayista Eugenio Tironi ha publicado un nuevo libro que analiza el gobierno de Gabriel Boric y el retroceso del progresismo en Chile. En una entrevista reciente, Tironi compartió sus perspectivas sobre cómo el país transitó del estallido social y el proceso constituyente al cansancio, la demanda de orden y la elección de José Antonio Kast.

Tironi argumenta que la izquierda chilena no ha sabido mirar hacia el futuro, sino que se ha quedado mirando con espejo retrovisor. En su opinión, la izquierda debería preguntarse qué puede hacer a partir de la experiencia de Boric en una sociedad más compleja, en lugar de rendir cuentas hacia atrás.

El retroceso del progresismo y la resaca política

En su libro La resaca Tironi analiza cómo la sociedad chilena pasó de la euforia social a la demanda de seguridad. Según él, la derrota constitucional y la pérdida de mayoría obligaron a Boric a cambiar y adaptarse. «Boric no se rindió a la ceguera ni al heroísmo. Aceptó que las condiciones se modifican y que eso obliga a cambiar la trayectoria», escribe Tironi.

El sociólogo también destaca que Boric fue un personaje al cual la historia le dio la espalda en plena instalación. «La historia prácticamente no le dejó espacio para desplegarse en el escenario», afirma. Tironi señala que el proceso constitucional, la pandemia y la elección de Boric fueron factores clave para superar un momento crítico en la historia chilena.

El papel de Boric en la transición política

Tironi compara el gobierno de Boric con el de Patricio Aylwin y Salvador Allende. Según él, Boric representa una figura de transición, similar a Aylwin, más que un mártir como Allende. «Boric actuó más como un Pedro Sánchez que como un Salvador Allende. Buscó escuchar el mensaje, se adaptó y cambió su forma de gobernar», explica Tironi.

El sociólogo también señala que el gobierno de Boric tuvo que adaptarse a una nueva correlación de fuerzas, no solo en términos políticos, sino también culturales. «Cambió su forma de gobernar; lo hizo con desgarro personal y político, pero lo hizo», afirma Tironi.

El Congreso del Frente Amplio y el futuro de la izquierda

Tironi expresa su frustración con el Congreso del Frente Amplio, ya que, en su opinión, la izquierda no está pensando en el futuro con proyección. «Hay que mirar hacia adelante, no rendir cuentas hacia atrás», insiste. Según él, la izquierda debería capitalizar sus propios logros y mirar el futuro a partir de su experiencia.

El sociólogo también critica la definición identitaria de la izquierda, que, en su opinión, vuelve a hablarle al siglo XX o al siglo XIX, en lugar de al siglo XXI. «¿De qué sirve declararme socialista? Es la búsqueda de una definición identitaria que vuelve a hablarle al siglo XX o al siglo XIX. No le habla al siglo XXI», se pregunta Tironi.

En cuanto al gobierno de Kast, Tironi afirma que se entiende mucho mejor desde la tradición conservadora chilena, en particular desde la visión de Jaime Guzmán y el valor del rigor personal y de la disciplina. «Quienes interpretan este gobierno a partir de Trump o Milei no entienden nada. Esto no es Milei, ni en su carácter ni tampoco en el tipo de medidas que adopta», concluye Tironi.