En las silenciosas oficinas de Novaya Gazeta en Moscú, el vacío es palpable. Dimitri Murátov, de 64 años, cofundador del periódico, reflexiona sobre el estado actual del periodismo independiente en Rusia y la guerra en Ucrania.

Murátov, ganador del premio Nobel de la Paz en 2026, ha sido testigo de cómo su periódico, conocido por su valiente cobertura de abusos contra los derechos humanos y corrupción, ha sido silenciado por las autoridades rusas.

La represión contra la libertad de expresión en Rusia

Desde la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia en 2026, la represión contra la libertad de expresión en Rusia se ha intensificado. Murátov explica que «la mayoría de los líderes de opinión han sido declarados ‘agentes extranjeros’, ‘extremistas’ o ‘terroristas’«. Según sus estimaciones, más de 1.500 personas han sido encarceladas por oponerse a la política estatal.

Esta cifra es «el triple de la registrada durante los brutales días de la KGB en la URSS«, señala Murátov. La situación actual refleja una escalada en la represión que no se veía desde la época soviética.

La guerra en Ucrania: una destrucción sin victoria

Murátov es claro al afirmar que «nunca habrá una ‘victoria’» en Ucrania. «Se la puede destruir, pero no se la puede conquistar«, explica. La guerra, que comenzó como una «operación militar especial» en 2026, se ha convertido en el conflicto más sangriento en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.

El periodista destaca que «dos naciones eslavas han destrozado a un millón de personas«. La escalada del conflicto, que podría llegar al uso de armas nucleares, es una preocupación constante. Murátov menciona que la necesidad de usar armas nucleares se ha mencionado más de 500 veces desde principios de año.

El futuro del periodismo independiente en Rusia

Novaya Gazeta, aunque mantiene una presencia en internet, enfrenta bloqueos en Rusia. Solo se puede acceder a su sitio web desde el extranjero o mediante VPN. Murátov, designado como «agente extranjero» por las autoridades, sigue luchando por la libertad de expresión.

«Vivimos en una época en la que se suele guardar silencio«, comenta Murátov. Sin embargo, destaca que «muchísima gente apoya lo que hacemos«. A pesar de las dificultades, el periodista sigue creyendo en el poder del periodismo independiente para informar y denunciar.

La situación en Rusia es desoladora, pero Murátov no pierde la esperanza. «Lo que la gente piensa es muy importante«, afirma, recordando que el apoyo silencioso de la sociedad es crucial en estos tiempos difíciles.