Digger llega a los cines sin los típicos filtros de divulgación que acompañan a la mayoría de los estrenos de Hollywood. Alejandro González Iñárritu decidió que ni tráiler amplio, ni presencia en festivales, ni sinopsis detalladas serían parte del proceso de lanzamiento. La intención, según declaraciones del propio director, era obligar al público a vivir la película sin prejuicios sumergiéndose directamente en una atmósfera caótica y sin referencias previas.

El proyecto sigue la línea de Bardo (2022), una falsa crónica de verdades sesgadas, y retoma la extravagancia visual que marcó Birdman. En Digger la grandilocuencia se vuelve tanto una señal de ambición como una fuente de agotamiento, pues la película combina metanarrativas, imágenes impactantes y una banda sonora que aspira a sobrecoger al espectador.

El personaje de Tom Cruise y la visión de Iñárritu

Tom Cruise abandona su habitual papel de héroe incansable para encarnar a Digger Rockwell, un magnate del petróleo con una ética tan desmesurada que provocaría catástrofes climáticas. La interpretación se apoya en un transformismo físico – prótesis de látex, maquillaje que le da una apariencia severa del sur de EE. UU. – que recuerda a los intentos de oscarizar al actor por papeles radicalmente diferentes. El personaje evoca a figuras como Charles Foster Kane de Citizen Kane y, según los diálogos de la película, también a Dr. Strangelove de Kubrick, creando una sátira que busca criticar el poder empresarial y la manipulación mediática.

Aunque la intención es clara, algunos críticos apuntan que la película no logra concretar todas las aristas que abre. La referencia a la sátira cubista de Kubrick se percibe como una pista que no se explora del todo, mientras que los ecos de la grandiosidad visual de Welles resultan más ornamentales que sustanciales.

Reacciones de la prensa y del público

El estreno en EE. UU. fue tímido: apenas 8 millones de dólares recaudados frente a un presupuesto estimado de 180 millones. Las reseñas locales fueron mayormente negativas; The Playlist la calificó de “grotesca y deliberadamente hortera”, y el New York Post la describió como “involuntariamente mala”. Por el contrario, críticos internacionales ofrecieron valoraciones más generosas: un youtuber mexicano la llamó “épica, extraordinaria e incisiva” y la prensa francesa la describió como “una joya de inteligencia”.

En medio de este abanico, la actriz Anne Hathaway tomó la palabra en la plataforma Letterboxd. Tras registrar 46 películas en su “Diario”, concedió a Digger la única puntuación de cinco estrellas y un corazón, acompañada del mensaje: “Amé esta película brillante. Es inteligente, alucinante, graciosa y ambiciosa. Vale la pena verla y decidir por ti mismo”. Hathaway subrayó que, a sus ojos, el film merece un 10/10, lo que ha generado una comunidad autodenominada “Digger Hive” en redes sociales.

Campaña publicitaria y polémica de Warner Bros.

Warner Bros. intentó capitalizar la brecha entre la recepción americana y la extranjera con un anuncio digital que mostraba fragmentos de reseñas acompañados de banderas que señalaban su origen. El video iniciaba con Cruise diciendo: “Estados Unidos ha acompañado al mundo en sus momentos más oscuros”, a lo que Riz Ahmed responde “Ya no”. Seguidamente, se alternaban críticas mexicanas y francesas elogiosas con opiniones estadounidenses desfavorables, concluyendo con el lema “¡Tú decides!”.

El anuncio, que permaneció brevemente en la red social X, fue retirado después de que varios usuarios lo acusaran de menospreciar al público estadounidense. Comentarios como “Una locura de campaña que dice que los estadounidenses son estúpidos” se viralizaron, mientras que la propia cuenta oficial de la película volvió a publicar un clip enfocándose en el 51 % de Rotten Tomatoes y reiterando la frase “¿Saben qué? Que se jodan esas personas”.

En la prensa especializada, la crítica británica Clarisse Loughrey otorgó a Digger dos estrellas, señalando que la obra es la más ambiciosa de Iñárritu hasta la fecha pero que su “grotesca estética estadounidense” apenas logra el impacto de una “brisa ligera”. En contraste, Jacob Stolworthy de The Independent describió el filme como “una película que se rige bajo sus propias reglas y casi desafía al público a que no le guste”. Ambas opiniones evidencian la polarización que ha generado el proyecto.