En un contexto de incertidumbre y recuperación tras los terremotos del 24 de junio el dirigente del Movimiento por Venezuela (MPV) y expresidente del Consejo Nacional Electoral (CNE)Andrés Caleca ha compartido su perspectiva sobre la mesa de diálogo entre el interinato y la Comisión Delegada de la Asamblea Nacional (AN) de 2015.
En una entrevista reciente, Caleca ha destacado los primeros acuerdos firmados el 12 de agosto como una oportunidad para encaminar al país hacia una transición democrática, aunque advierte que el proceso es complejo y delicado.
La mesa de diálogo: un esfuerzo en contexto
Caleca ha explicado que, aunque inicialmente se hablaba de una negociación entre la AN de 2015 y la de 2026, finalmente la mesa de diálogo se ha establecido entre el gobierno interino y la Comisión Delegada de la AN de 2015. Esta dinámica, según él, cambia el panorama porque se está negociando no solo con la Asamblea, sino con el régimen en su conjunto.
El MPV, representado por su secretario general Simón Calzadilla ha apoyado este esfuerzo dentro del marco del plan de tres fases de EEUU, expresado por el secretario del Departamento de Estado, Marco Rubio. Este plan busca una estabilización económicarecuperación y reconciliación nacional como pasos hacia una transición democrática.
Los primeros acuerdos: un comienzo prometedor
Caleca ha valorado positivamente los primeros acuerdos alcanzados, especialmente en lo que respecta a la atención a los damnificados por los terremotos y la renovación del Poder Judicial. Según él, el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) ha sido una pieza clave en el mantenimiento del control del régimen chavista durante 27 años.
«No será posible una transición hacia la democracia con el Poder Judicial como está», ha afirmado Caleca, subrayando la importancia de este acuerdo. Además, ha destacado la necesidad de abordar la situación económica del país, que se ha visto agravada por los recientes desastres naturales.
La liberación de presos políticos: una prioridad
Caleca ha insistido en que la liberación de los más de 300 presos políticos en Venezuela debe ser inmediata. «No puede esperar por nada de eso», ha declarado, criticando cualquier intento de posponer este tema.
Los desafíos por venir
Aunque los primeros acuerdos son un paso positivo, Caleca ha advertido que el proceso es complejo y lleno de riesgos. Según él, la experiencia histórica muestra que más del 60% de los intentos de transición a la democracia en el mundo han fracasado. Además, ha señalado que este proceso es inédito en Venezuela, ya que está siendo impulsado por una potencia extranjera, EEUU.
«Es como caminar sobre vidrio», ha comparado Caleca, destacando la necesidad de madurez tanto de la oposición como del chavismo. Ha señalado que el riesgo de que la transición no conduzca a una democracia es grandísimo y que depende en gran medida de la disposición de EEUU y de las fuerzas democráticas venezolanas.
Caleca ha concluido que, aunque el proceso es delicado, es imprescindible para el futuro de Venezuela. «Aspiramos a que se resuelva en paz, una transición electoral, pacífica, democrática y constitucional», ha afirmado, subrayando la importancia de la unidad y la presión por un cambio democrático.



