En un país donde las desigualdades sociales son profundas, la historia de Pérxides María Roa Borja se alza como un faro de esperanza. Esta líder social, cuyo nombre resuena en cada rincón de Colombia, ha logrado transformar su vida de empleada doméstica en un símbolo de lucha y resiliencia. Su historia, llevada a la pantalla por Caracol Televisión en la serie ‘María, la caprichosa’ ha conmovido a miles de personas, inspirándolas a perseguir sus sueños.

El 4 de agosto de 2026, el estreno de la serie marcó un hito no solo en la carrera de María, sino en la conciencia social del país. La producción, basada en el libro ‘Soñar lo imposible’ de Paula Moreno, narra la vida de una mujer que, desde la humildad, logró cambiar las condiciones laborales de más de 700.000 trabajadoras domésticas en Colombia.

El ‘capricho del bueno’ como filosofía de vida

Para María, el término ‘capricho’ no es sinónimo de capricho infantil, sino de una filosofía de vida que le fue inculcada por su padre, Manuel Roa. ‘Con amor, con familia, con unión, con trabajo, con valentía, con perseverancia… usted logra todo, mija. Métale capricho’, le decía su padre. Esta frase se convirtió en el motor de su lucha.

Su vida no ha sido fácil. Pasó de barrer y trapear en casas ajenas a convertirse en una figura pública. Sin embargo, lejos de guardar rencor, ha transformado cada dolor en fortaleza. ‘Barrer y trapear no es un trabajo que no se pueda hacer, es un trabajo honrado. Hacemos parte del cuidado y es un trabajo profesional. El trabajo doméstico es trabajo’, sentencia con firmeza.

De la explotación a la fundación de Utrasd

La motivación de María para luchar por los derechos de las trabajadoras del hogar nace de su propia experiencia. ‘Le metí capricho a defender los derechos laborales porque yo vengo de barrer y de trapear, vengo de nunca recibir un salario mínimo integral, nunca tuve prestaciones sociales y vengo de ser vulnerable’, explica.

Como cofundadora de Utrasd (Unión de Trabajadoras Afrocolombianas del Servicio Doméstico), junto a una junta directiva de mujeres valientes, ha logrado organizar y dar voz a un sector históricamente marginado. Su lucha no es solo por ella, sino por todas las mujeres que enfrentan condiciones similares.

Una historia viva para ver en familia

La serie ‘María, la caprichosa’ no es solo un hito en la carrera de María, sino una herramienta pedagógica y de transformación social. ‘Los colombianos deben sentarse en familia a ver esto porque no es una novela de ficción, es una realidad. Es una historia viva’, invita María.

María está convencida de que su trayectoria en televisión inspirará a otros a perseguir sus metas. ‘Van a decir: ‘Si María pudo y lo logró, yo también’. Y quiero que sepan que en las redes sociales van a tener ese apoyo, esa red para conversar’.

Además de la pantalla, María hace un llamado urgente a sus compañeras: la educación abre puertas. ‘No dejemos de soñar, nos tenemos que preparar para seguir defendiendo nuestro sector, a nuestra familia y para tener otras condiciones económicas. También nos queremos ver en otra escala’, reflexiona.

Hoy, María Roa Borja no solo es la inspiradora de una serie de televisión; es el rostro visible de una revolución silenciosa. Desde sus redes sociales, donde invita a unirse a su comunidad de ‘caprichosos y caprichosas’, sigue tejiendo una red de sororidad y empoderamiento. Su historia recuerda que, con unión, valentía y ‘capricho del bueno’, cualquier mujer puede pasar de la invisibilidad a ser la protagonista de su propio destino.