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4 junio 2026

Cómo Daniel López Rosetti recomienda gestionar el estrés desde adentro

Descubre por qué competir contra uno mismo, filtrar estímulos y mover el cuerpo son herramientas terapéuticas según Daniel López Rosetti

Cómo Daniel López Rosetti recomienda gestionar el estrés desde adentro

En un diálogo con LA NACION, el cardiólogo Daniel López Rosetti planteó que el bienestar no nace de comparaciones externas sino de un cambio en la propia percepción. Según el especialista, la idea de ser mejor que los demás es menos útil que la de mejorar respecto al propio ayer, porque la verdadera transformación es interna y se traduce en menor carga de estrés para el organismo. Este planteamiento sitúa a la persona como agente activo de su salud, con herramientas tanto mentales como físicas.

El doctor explica además que el ruido constante de la vida diaria exige un filtro consciente: sin él, los estímulos se acumulan y generan consecuencias biológicas. El estrés crónico no siempre duele de forma evidente, pero promueve una inflamación de bajo grado que altera el funcionamiento corporal. Aquí aparece la necesidad de prácticas que reduzcan esa tensión sostenida, porque el objetivo médico es prevenir el daño silencioso que afecta al corazón y a otros órganos.

Una mirada interna al bienestar

Para López Rosetti, adoptar una postura menos reactiva frente a las frustraciones cotidianas implica entender que muchas preocupaciones no merecen ocupar recursos mentales y fisiológicos. La recomendación resume un principio sencillo: competir con uno mismo en lugar de con los demás. Este enfoque incorpora tanto técnicas psicológicas como una orientación filosófica, y pone en primer plano la idea de que, en varios casos, la gestión emocional es más transformadora que la mera prescripción de un ansiolítico. El estoicismo práctico se propone como una forma de entrenamiento mental para reducir reacciones dañinas.

El impacto biológico: inflamación y salud

El facultativo describe la inflamación de bajo grado como un fenómeno silencioso que equivaldría a un golpe interno y distribuido, una molestia que no siempre se percibe pero que con el tiempo mina la salud. En lenguaje popular, se la relaciona con la expresión ‘hacerse mala sangre’. Esta condición proinflamatoria favorece enfermedades crónicas y, desde la cardiología, preocupa porque contribuye a la aterosclerosis y otras complicaciones. Comprender este proceso permite enfocar intervenciones que actúen antes de que aparezcan síntomas clínicos visibles.

Metáfora de la pesca y la gestión de estímulos

El especialista utiliza una imagen sencilla para ilustrar cómo funciona la atención selectiva: el día sería una caña de pescar con numerosos anzuelos; la persona estresada tiende a tragárselos todos, mientras que quien aprende a manejar la tensión evita que los anzuelos se claven. Esta metáfora ayuda a comprender que parte del tratamiento consiste en elegir qué estímulos atender y cuáles soltar. Aplicar ese criterio reduce la acumulación de estrés y, por ende, la respuesta inflamatoria del cuerpo.

Movimiento como tratamiento

Más allá de la reflexión filosófica, López Rosetti insiste en que la actividad física es una intervención clínica de primera línea. Tanto las rutinas aeróbicas como las de fortalecimiento muscular aportan beneficios comprobados contra el desánimo y la depresión. La Organización que marca pautas globales, la Organización Mundial de la Salud, recomienda alcanzar 150 minutos semanales de actividad aeróbica, lo que equivale a caminar treinta minutos cinco días a la semana. En depresión diagnosticada, los efectos positivos suelen consolidarse tras un período de adaptación biológica que suele demandar entre cuatro y ocho semanas.

Respuesta rápida en estados pasajeros

En estados de tristeza o frustración transitorios, la respuesta al movimiento suele ser mucho más rápida: el simple acto de caminar o hacer ejercicio ligero puede revertir el decaimiento en pocos días. López Rosetti resume este efecto con la sentencia ‘el movimiento es un medicamento’, recordando que no siempre se requiere una intervención farmacológica inmediata para mejorar el ánimo. El concepto de adaptación biológica ayuda a explicar por qué en ciertos cuadros clínicos la mejoría es paulatina y en otros es casi inmediata.

Vocación, salud pública y medicina centrada en la persona

El médico, que continúa vinculado a la salud pública, destaca la importancia de la docencia y el contacto directo con pacientes para mantener viva la vocación. En su visión, la práctica médica debe orientarse hacia el enfermo y no solo hacia la enfermedad: la escucha, el acompañamiento y la educación en hábitos saludables son componentes clave del tratamiento. Así, la medicina centrada en el paciente integra estrategias filosóficas, cambios de conducta y ejercicio físico como un paquete terapéutico coherente.

En resumen, la propuesta de López Rosetti combina una transformación de la mirada personal con intervenciones concretas: filtrar estímulos, adoptar una actitud menos reactiva, moverse regularmente y priorizar la relación médica como vehículo para sostener la salud. Esa suma de elementos busca disminuir la inflamación de bajo grado y proteger el corazón y el bienestar general a largo plazo.

Autor

Javier Ortega

Javier Ortega, bilbaíno de 58 años con estilo casual, rememora haber seguido la larga huelga industrial en la ría de Nervión y entrevistar a trabajadores en astilleros. Sostiene un periodismo que visibiliza a quienes quedan fuera del poder; guarda archivos fotográficos de la transformación industrial de Euskadi.