El Grupo Chespirito emitió un comunicado oficial en el que deja claro que ninguna de las representaciones del Chapulín Colorado puede ser utilizada por partidos, candidatos o movimientos políticos. La organización subraya que los personajes creados por Roberto Gómez Bolaños fueron concebidos con un espíritu de humor y solidaridad, y que cualquier intento de apropiación con fines electorales vulnera esa esencia.
La polémica surgió después de que varias imágenes circularan en redes sociales mostrando a una mujer con chaleco guinda pintando en el asfalto un corazón amarillo con las letras «CH» y la silueta del Chapulín. Algunos internautas vinculaban ese símbolo con Citlalli Hernández presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones de Morena, insinuando que podría lanzarse como candidata a la alcaldía Cuauhtémoc en las próximas elecciones.
Respuesta de Citlalli Hernández ante los rumores
Citlalli Hernández Mora tomó la palabra a través de sus cuentas oficiales y desmintió rotundamente la asociación entre su persona y el supuesto logo «CH». En un mensaje público declaró: «Lo dije hace unos días y hoy lo reitero. Estoy concentrada en mis responsabilidades como presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones del Partido Morena». Además, señaló que los señalamientos son «versión, rumor y trascendido» y que, de haber información relevante, la comunicaría de manera directa.
El comunicado de Hernández también subrayó que no tiene intención de competir por la alcaldía Cuauhtémoc y que su prioridad sigue siendo la función que desempeña dentro del partido. La postura fue respaldada por varios dirigentes morenistas, entre ellos el diputado Arturo Ávila la titular de la Agencia de Atención Animal Ana Villagrán y la directora de las tiendas SUPERISSSTEDunia Ludlow quienes publicaron mensajes de apoyo en redes sociales bajo el hashtag #CHNosUne.
Apoyos y antecedentes políticos del universo Chespirito
El rechazo de la familia de Chespirito no es una postura aislada. En 2006, el propio Roberto Gómez Bolaños participó en spots publicitarios que favorecían al candidato del PAN, Felipe Calderón, y también apareció en apoyos a Vicente Fox en 2000. Sin embargo, la entidad responsable de la marca dejó claro que la autorización para usar su imagen no fue concedida en el caso actual.
Tras la publicación del comunicado, varios personajes del entorno político resaltaron la necesidad de respetar los derechos de autor y la integridad de los símbolos culturales. El diputado Arturo Ávila, quien había renunciado a postularse para la alcaldía Cuauhtémoc, explicó que la decisión de apoyar a Hernández buscaba «generar unidad entre los distintos grupos de Morena en la demarcación». Por su parte, Ludlow publicó un mensaje que llamaba a «desenmascarar una forma de gobernar donde importa más el lucimiento personal que resolver los problemas de la gente», acompañando la frase con el mismo hashtag que había alimentado la controversia.
Mientras el Grupo Chespirito protege su legado y Citlalli Hernández se mantiene firme en su negativa, el episodio queda como un recordatorio de los límites que imponen la propiedad intelectual y la ética en la política contemporánea.



