El Colegio de Ciencias y Humanidades Plantel Sur de la UNAM anunció, el pasado jueves 8 de octubre de 2026, la suspensión indefinida de las actividades presenciales. La decisión se tomó porque el sistema de control de acceso, compuesto por torniquetes con reconocimiento facial, quedó inutilizable tras sufrir daños graves. La autoridad del plantel, María Patricia García Pavón, explicó que la imposibilidad de garantizar una entrada segura obligó a clausurar temporalmente el recinto y a pedir a la comunidad que siga los canales oficiales para estar al tanto de cualquier novedad.
Daños a los torniquetes y razón de la paralización
Según el comunicado oficial, los torniquetes fueron objeto de actos vandálicos cometidos por personas encapuchadas. Además de los mecanismos giratorios, resultaron afectados otros elementos de seguridad como las cámaras de reconocimiento facial y las cortinas protectoras. La empresa responsable de la instalación recibió la orden de revisar el equipo en las próximas horas, pero la magnitud de los daños impide establecer una fecha concreta para la reapertura. El acceso controlado había sido implementado en 2025 como respuesta a la demanda de padres y madres, y su deterioro deja al plantel expuesto a riesgos que la administración no está dispuesta a aceptar.
Contexto de la asamblea y denuncia de presunto acoso
El daño a los dispositivos de seguridad se produjo inmediatamente después de una asamblea convocada por estudiantes para protestar contra la supuesta conducta inapropiada de un profesor de Física. La estudiante denunció que el docente habría incurrido en acoso sexual, lo que motivó la intervención de la Defensoría de los Derechos Universitarios, Igualdad y Atención de la Violencia de Género de la UNAM. La institución aseguró que el caso está siendo investigado conforme a los protocolos internos y que la alumna recibe acompañamiento confidencial. Sin embargo, la respuesta oficial no ha satisfecho a una parte de la población estudiantil, que exige medidas más contundentes y la destitución del docente involucrado.
Tras la suspensión, varios grupos de alumnos bloquearon la Avenida Insurgentes Sur en Ciudad Universitaria, exigiendo que sus peticiones se atiendan de forma inmediata. La dirección del CCH reiteró que no se compartirán datos personales de la víctima ni del presunto agresor, en cumplimiento de la confidencialidad del proceso. Asimismo, se enfatizó que cualquier intento de divulgar información no verificada será considerado una violación a los lineamientos institucionales. Mientras tanto, la empresa encargada de los torniquetes llevará a cabo una evaluación técnica; una vez completada, se comunicará la fecha estimada para el regreso a las aulas.
La comunidad académica permanece atenta a los canales oficiales, mientras se espera una solución que restaure tanto la integridad física del plantel como la confianza en los procesos de protección de los derechos de los estudiantes.



