En un esfuerzo conjunto por superar los devastadores efectos de los terremotos del pasado 24 de junio, la Bolsa de Valores de Caracas (BVC) la Superintendencia Nacional de Valores (SUNAVAL) el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la Cámara Inmobiliaria de Venezuela (CIV) han firmado un acuerdo histórico. Este pacto busca impulsar la reconstrucción de la infraestructura afectada y reactivar el desarrollo habitacional en el país.
El II Encuentro Sectorial: Financiamiento y Desarrollo marcó el inicio de esta colaboración estratégica, donde se analizaron mecanismos concretos del mercado de valores para canalizar recursos hacia la recuperación de viviendas y obras dañadas. El objetivo es conectar el capital disponible, tanto nacional como extranjero, con las urgentes necesidades de reconstrucción que enfrenta Venezuela.
El impacto de los terremotos: cifras alarmantes
El representante residente adjunto del PNUD en Venezuela, Eduardo López-Mancisidor presentó cifras preliminares del impacto del desastre: alrededor de 6.700 millones de dólares en daños, equivalentes a cerca del 6% del PIB con 8 millones de personas afectadas y 1,2 millones de toneladas de escombros. Estas cifras subrayan la magnitud de la crisis y la urgencia de una respuesta coordinada.
López-Mancisidor destacó la importancia de una recuperación centrada en lo humano promoviendo la alianza entre el sector público y privado. Además, mencionó la Evaluación de Necesidades Post Desastre una iniciativa que cuenta con el apoyo de la Unión Europea, el Banco Mundial y el gobierno nacional.
Innovación financiera para la reconstrucción
El presidente de la BVC, José Grasso Vecchio enfatizó el rol del sector bursátil como puente entre inversionistas y promotores inmobiliarios. Los bonos temáticos, verdes y sociales cobran una gran relevancia en este contexto. Estructurar fondos de inversión con un propósito claro nos permitirá abrir las puertas a recursos nacionales o extranjeros
señaló.
Desde la perspectiva gremial, el presidente de la CIV, Pablo González anunció avances en la creación de un marco jurídico que permita a la CIV transformarse en un fondo de inversión regulado. La buena noticia es que disponemos de la estructura para calificar proyectos y comercializarlos a través de los instrumentos de la Bolsa de Valores
indicó.
Criterios ASG y herramientas bursátiles
La primera vicepresidenta de la CIV, Ingrid Suárez insistió en la necesidad de incorporar criterios Ambientales, Sociales y de Gobernanza (ASG) en los nuevos proyectos. Consideró el encuentro como el punto de partida para una acción conjunta y coordinada
.
Por su parte, Carlos Herrera en representación de la SUNAVAL, detalló las herramientas bursátiles disponibles: bonos de reconstrucción, programas de titularización hipotecaria, fideicomisos bursátiles, acciones preferentes y titularización de alquileres. Estos vehículos permiten captar recursos y canalizarlos de forma transparente hacia proyectos de vivienda y reactivación económica
explicó.
Compromiso a largo plazo
Al cierre del evento, las instituciones ratificaron la creación de una mesa técnica de trabajo permanente que dará seguimiento a los esquemas de bonos, fondos de inversión y titularizaciones. El objetivo es construir un ecosistema financiero que movilice el capital necesario para la reconstrucción y el desarrollo urbano sostenible en Venezuela.
Esta alianza estratégica representa un paso significativo hacia la recuperación del país, combinando la experiencia del sector financiero con el compromiso de las instituciones internacionales y locales por un futuro más resiliente y sostenible.



