Durante el tercer trimestre de 2026, las mayores compañías de Estados Unidos revelaron resultados que ponen en evidencia una tensión financiera inesperada. Amazon registró la mayor salida de efectivo, con un flujo de caja libre negativo de 42.400 millones de dólares, seguida por Alphabet (9.070 millones) y Meta (2.120 millones). Estos números reflejan no sólo el costo de sus inversiones en inteligencia artificial, sino también una desaceleración en sus negocios tradicionales.

Desempeño de los negocios principales y la presión del CAPEX

Amazon apenas creció un 2 % interanual en ventas online, alcanzando 68.470 millones de dólares. Aun con un gasto de capital planeado de 220.000 millones para 2026, la compañía no logró generar suficiente efectivo para cubrir la inversión. Alik García, subdirector de Análisis Bursátil de VALMEX, señaló que la empresa está intentando compensar la caída del negocio tradicional con productos propios como los chips Trainium, cuyos márgenes de IA mejoran más rápido que los de sus operaciones históricas.

Meta, por su parte, mostró una subida del 26 % en su segmento publicitario, llegando a 63.100 millones de dólares. Sin embargo, la firma anunció que sus gastos de capital podrían ascender entre 135.000 y 145.000 millones, cifra que S&P Global Rating prevé incluso mayor, entre 225.000 y 252.000 millones. La agencia redujo la calificación de Meta de AA-estable a AA-negativa, argumentando incertidumbre ante el elevado CAPEX y dudas sobre la capacidad de monetizar la IA.

El reto de la búsqueda y la nube en Alphabet

Google experimentó un crecimiento del 12 % en ingresos por búsquedas, alcanzando alrededor de 63.000 millones de dólares, pero quedó por debajo de la estimación de 64.960 millones. La disminución marcó el tercer trimestre consecutivo de desaceleración. Mientras tanto, Google Cloud registró un crecimiento del 103 %, pero el temor de que herramientas como ChatGPT, Claude o la propia Gemini estén canibalizando el tráfico de búsqueda persiste. Jordan Klein de Mizuho describió esta situación como una «amenaza de cuota de mercado» para la búsqueda y YouTube.

Tracy Woo, analista de Forrester, advirtió que el problema no radica únicamente en la caída de los ingresos tradicionales, sino en la posibilidad de que el gasto futuro en IA supere la generación de efectivo esperada. Al respecto, García explicó que “AI Mode se monetiza menos, pero la mayor parte de la desaceleración se atribuye al tipo de cambio y a efectos puntuales”. Además, Google está ampliando sus anuncios en AI Mode a otros países, y menciona que la mayoría de las consultas en este modo son incrementales.

Finanzas responsables y la visión a largo plazo

Aunque los flujos de caja libres son negativos, los ingresos operativos de los tres gigantes siguen siendo robustos. En el trimestre, Amazon reportó un ingreso operativo de 28.100 millones, Meta de 12.988 millones y Google de 41.000 millones. Christopher Ballard, director de Check Capital Management, destacó que “las cifras son bajas en comparación con los ingresos generales” y que, a diferencia de startups de IA como OpenAI, estas empresas disponen de una estructura financiera que les permite endeudarse de forma controlada.

Ballard citó la frase de un ejecutivo: “Están endeudándose a corto plazo para invertir en el futuro”, y añadió que “creo que está bien y lo están haciendo de manera responsable”. En Meta, los anuncios crecieron 26 % con un precio por unidad 14 % superior, impulsado por modelos de IA que mejoran recomendaciones y conversiones. Amazon, por su parte, espera que sus anuncios crezcan entre 15 y 19 % en el cuarto trimestre, mientras que la única evidencia clara de canibalización proviene de Google.

Pronósticos de inversión conjunta y expectativas del mercado

En una declaración conjunta publicada el 4 de noviembre desde Bakú, Alphabet, Amazon, Meta y Microsoft anunciaron que destinarán más de 740.000 millones de dólares a gastos de capital en 2026, enfocándose en centros de datos, chips avanzados e infraestructura de nube para IA. La magnitud de estas inversiones ha avivado las dudas de los analistas sobre el retorno de la inversión y la capacidad de generar efectivo suficiente.

Microsoft, a diferencia de sus competidores, reportó un flujo de caja libre positivo de 18.600 millones en su último trimestre, lo que le otorga mayor margen para financiar sus planes. Sin embargo, la presión sobre los precios de los semiconductores y la caída de acciones de gigantes tecnológicos y fabricantes de chips después de los resultados indican que los inversores siguen cautelosos.