En un movimiento estratégico que impactará el panorama industrial mexicano, Whirlpool Corporation ha anunciado el cierre de su planta de fabricación de refrigeradores en Apodaca, Nuevo León. Esta decisión, que se implementará hacia el segundo trimestre de 2027, forma parte de una reorganización industrial destinada a optimizar la estructura de costos y mejorar la capacidad de respuesta de la red de manufactura y suministro de la compañía.
La multinacional, conocida por su amplia gama de electrodomésticos, ha señalado que esta medida busca consolidar las operaciones en México con el fin de mejorar la eficiencia y fortalecer su red de manufactura. Este anuncio no solo afecta a la planta de Apodaca, sino que también implica una redistribución de la producción en otras instalaciones de la compañía.
Redistribución de la producción y eficiencia operativa
La producción que actualmente se realiza en la planta Supsa de Apodaca será transferida principalmente a la fábrica que Whirlpool opera en Ramos Arizpe, Coahuila. Esta planta asumirá la fabricación de refrigeradores mediante la infraestructura y la cadena de suministro ya existentes. Además, parte de las actividades también serán absorbidas por otras instalaciones de manufactura y por distintos componentes de la red de suministro de la empresa.
Con esta redistribución, Whirlpool busca concentrar la producción dentro de una estructura que considera más eficiente para atender sus necesidades operativas futuras. La empresa ha indicado que trabajará de cerca con el sindicato para asegurar que los empleados cuenten con el apoyo durante esta transición. Sin embargo, hasta ahora no se ha informado un calendario específico sobre posibles cambios en la plantilla laboral.
Costos de reestructuración y apoyo a empleados
La empresa calcula que las acciones asociadas al cierre y transferencia de operaciones generarán costos de reestructuración por hasta 165 millones de dólares. Del monto total estimado, aproximadamente 95 millones de dólares corresponderán a deterioro de activos. Otros 30 millones de dólares estarán relacionados con costos asociados a empleados, mientras que cerca de 40 millones de dólares se destinarán a otros gastos vinculados con la reorganización.
Whirlpool también prevé que alrededor de 70 millones de dólares del total representarán desembolsos futuros en efectivo. Además, estima que aproximadamente 100 millones de dólares de los costos de reestructuración serán reconocidos durante 2026. La información presentada por la compañía no detalla cuántos trabajadores podrían verse afectados por el cierre ni especifica si habrá despidos, reubicaciones u otras medidas relacionadas con el personal.
Red de manufactura de Whirlpool en México
Actualmente, Whirlpool mantiene cinco plantas de manufactura en México. Tres de ellas se encuentran en el campus de Apodaca, Nuevo León, incluida la instalación Supsa cuyo cierre fue anunciado. La red industrial de la compañía también incluye una planta en Celaya, Guanajuato, y otra en Ramos Arizpe, Coahuila, que será la principal receptora de la producción de refrigeradores trasladada desde Nuevo León.
Una vez completada la transición prevista para 2027, la fabricación que hoy se realiza en Supsa quedará integrada a la estructura operativa que Whirlpool mantiene en Coahuila y en otras áreas de su red manufacturera y de suministro. Esta consolidación permitirá a la empresa mantenerse ágil y resiliente, posicionada para servir a los consumidores y socios comerciales de manera más eficiente.



