En un movimiento estratégico que redefine su presencia en Norteamérica, Toyota Motor Corporation ha anunciado una inversión de 3.600 millones de dólares para construir una nueva planta de manufactura en San Antonio, Texas. Esta decisión marca un cambio significativo en la distribución de la producción de la camioneta Tacoma actualmente fabricada en Baja California y Guanajuato, México.
La nueva instalación, que comenzará operaciones en 2030 no solo ampliará la capacidad de producción de Toyota en Estados Unidos, sino que también generará aproximadamente 2.000 nuevos empleos. Este proyecto forma parte de una estrategia más amplia de la compañía para fortalecer su red de fabricación en la región, en un contexto de creciente presión por parte del gobierno de Estados Unidos para incrementar la producción automotriz dentro de su territorio.
Un cambio de estrategia en la producción de la Tacoma
La decisión de Toyota de trasladar parte de la producción de la Tacoma a Texas representa un giro respecto a la reorganización industrial anunciada en 2026. En aquel entonces, la compañía había trasladado la fabricación de este modelo desde San Antonio a Guanajuato, concentrando la producción en México. Sin embargo, con la nueva inversión en Texas, Toyota busca aprovechar las ventajas de una ubicación estratégica y una infraestructura de clase Mundial.
La planta de San Antonio, que actualmente produce modelos como la Tundra y la Sequoia se beneficiará de una inversión adicional de 531 millones de dólares para la construcción de una nueva planta de ejes traseros. Esta expansión permitirá a Toyota incrementar su capacidad de producción y fortalecer su posición en el mercado estadounidense.
Impacto en la cadena de suministro y el empleo
La nueva planta en San Antonio contará con una superficie de 2.5 millones de pies cuadrados y estará apoyada por 23 proveedores instalados dentro del campus industrial. Esta integración permitirá a Toyota optimizar su cadena de suministro y mejorar la eficiencia operativa. Además, la compañía ha destacado que las 2.000 acres donde se ubica la planta fueron seleccionadas deliberadamente por su capacidad para crecer conforme aumentara la demanda de vehículos.
Frank Voss, vicepresidente del grupo de manufactura de camionetas de TMNA y presidente de Toyota Texas expresó su entusiasmo por la incorporación de la Tacoma a la línea de producción en San Antonio. «Estamos entusiasmados por sumar la querida Tacoma a nuestra línea de producción», afirmó Voss, destacando el compromiso de la compañía con la región de Norteamérica.
Compromiso con México y la región
A pesar del traslado de parte de la producción a Texas, Toyota ha reiterado su compromiso con sus operaciones en México. La compañía continuará fabricando la Tacoma en su planta de Guanajuato, manteniendo así una presencia significativa en el país. «Esto refleja nuestro compromiso con la región de Norteamérica, la cual incluye México, la generación de empleos y el impulso a la cadena de proveeduría», indicó Toyota en un comunicado.
La decisión de Toyota se enmarca en un contexto de incertidumbre comercial, tras la decisión del gobierno de Estados Unidos de no prorrogar por otros 16 años la vigencia del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Aunque la compañía no ha relacionado directamente el traslado de producción con esta decisión, el movimiento ocurre en un momento de mayor presión para las empresas que operan cadenas de suministro integradas en Norteamérica.



