El Solnuestra estrella más cercana, ha demostrado una vez más su poder al lanzar una eyección de masa coronal (CME) que está afectando a la Tierra. Este fenómeno, conocido como tormenta geomagnéticaha captado la atención de científicos y entusiastas de todo el mundo, especialmente por sus efectos visibles y tecnológicos.
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos ha emitido alertas sobre esta tormenta, que se espera dure desde el 4 de junio hasta el 5 de junio. Pero, ¿qué causa este fenómeno y cómo afecta a nuestro planeta?
El origen de la tormenta geomagnética
Una eyección de masa coronal (CME) es una nube de plasma que surge del Sol. Según la NASA«una sola eyección de masa coronal puede lanzar miles de millones de toneladas de material al sistema solar de una sola vez». Este plasma, compuesto por gas cargado eléctricamente, viaja a varios cientos de kilómetros por segundo y puede tardar hasta un día en llegar a la Tierra.
Las partículas provenientes del Sol se unen con pedazos de átomos rotos, formando el viento solar. Cuando estas partículas chocan con el campo geomagnético de la Tierra, interactúan con los gases de la atmósfera, liberando fotones y creando las espectaculares auroras boreales.
Efectos de la tormenta geomagnética
Las tormentas geomagnéticas de categoría G3aunque no representan un riesgo para la humanidad, pueden afectar significativamente la tecnología. Entre los efectos más notables se encuentran:
- Variaciones e intermitencias en los sistemas eléctricos.
- Problemas de orientación en satélites y naves espaciales.
- Interferencias en la navegación satelital (GPS) y en las transmisiones de radio.
Estos efectos, aunque temporales, pueden causar interrupciones en servicios esenciales y afectar la comunicación global.
Auroras boreales: Un espectáculo de luces en el cielo
Uno de los efectos más visibles de la tormenta geomagnética son las auroras borealesque en esta ocasión han sido observadas tan al sur como en Chicago. Estas luces coloridas se producen cuando las partículas solares interactúan con los gases de la atmósfera terrestre.
El color de las auroras depende del gas involucrado y la altura de la colisión en la atmósfera:
- Verdeoxígeno excitado entre 120 y 400 km de altura.
- Rojooxígeno por encima de 300 km, en un estado distinto.
- Púrpura/violetanitrógeno, entre 120 y 200 km de altura.
Estas auroras no solo son un espectáculo visual, sino también un recordatorio del poder del Sol y su influencia en nuestro planeta.


