El departamento del Tolima se encuentra en estado de emergencia debido a una serie de incendios forestales que han devastado extensas áreas de vegetación. Las altas temperaturas, que superan los 40 °C y las condiciones de sequía han agravado la situación, poniendo en riesgo tanto a las comunidades locales como a los ecosistemas.

El presidente Abelardo De la Espriella ha ordenado una investigación a fondo para determinar si algunos de estos incendios fueron provocados deliberadamente. La gobernadora Adriana Magali Matiz ha denunciado ante la Fiscalía posibles manos criminales detrás de las conflagraciones, lo que ha llevado a las autoridades a considerar la posibilidad de acciones intencionales.

Efectos devastadores en el Tolima

Según el último reporte de la UNGRD la vereda Maracaibo en Armero Guayabal registra un incendio activo con cinco focos de gran magnitud. El alcalde Mauricio Cuellar ha solicitado apoyo urgente al Gobierno nacional para contener las llamas, ya que las condiciones en el terreno complican las labores de extinción.

«Lo más complejo es que donde están los incendios estamos gastándonos del plan al incendio cerca de una hora y 40 minutos con los tanques en el hombro más lo que pueden llevar los caballos», explicó Cuellar. Además, estimó que más de 250 hectáreas ya han sido quemadas y que el fuego continúa propagándose.

La situación en el Tolima ha llevado a las autoridades regionales a declarar la calamidad pública el pasado 13 de agosto cuando se contabilizaban 38 incendios activos en dieciséis municipios. Desde comienzos de mes, las llamas han afectado más de 20.000 hectáreas de vegetación, bosques, pastos y cultivos, según el balance de la Gobernación del Tolima.

Efectos en el sector agropecuario

La emergencia ha tenido un fuerte impacto en el sector agropecuario con cultivos de plátanocafé y aguacate destruidos y miles de hectáreas de pastos afectadas. Esto ha perjudicado significativamente la actividad ganadera en la región, generando pérdidas económicas y sociales para las comunidades locales.

La Defensoría del Pueblo ha pedido a las autoridades nacionales más apoyo para contener los incendios y evitar que las llamas continúen expandiéndose. «La emergencia por los incendios que permanecen activos en el Tolima sigue poniendo en riesgo a comunidades, viviendas, ecosistemas y medios de vida», señaló la entidad en un comunicado.

Investigaciones y medidas preventivas

El presidente De la Espriella informó que un incendio registrado en el sector de Gualanday en el municipio de Coello fue controlado gracias a la acción de bomberos, organismos de socorro y autoridades. «Se evitó que las llamas alcanzaran esta infraestructura estratégica y provocaran una emergencia aún mayor», señaló el mandatario.

La UNGRD informó de diez incendios activos y siete controlados en el país, mientras que otros 75 fueron liquidados durante los últimos siete días. Las autoridades continúan las operaciones para controlar otros incendios en Coello y municipios cercanos del Tolima, donde más de 22.000 hectáreas se han reducido a cenizas.

Se estima que las dos terceras partes de los territorios calcinados corresponden a bosques y zonas seminaturales, incluyendo herbazales, pastos y cultivos. Las altas temperaturas y las condiciones secas han favorecido la propagación de los incendios, y en los municipios más afectados del Tolima se han registrado temperaturas superiores a los 40 °C.