En un mundo donde las relaciones de pareja ya de por sí pueden ser complejas, existe un trastorno que añade una capa adicional de sufrimiento: el trastorno obsesivo compulsivo de relaciones (TOC-R). Este trastorno mental va más allá de las dudas normales que pueden surgir en una relación, generando una angustia constante y comportamientos compulsivos que pueden destruir la vida de quienes lo padecen.
Sophia, una joven de 24 años de Leeds, Reino Unido, es una de las muchas personas que luchan contra este trastorno. Su historia es un testimonio conmovedor de cómo el TOC-R puede afectar la vida diaria y las relaciones personales.
La experiencia de Sophia: una lucha constante
Sophia, quien trabaja como camarera y creadora de contenido, describe su experiencia con el TOC-R como una tortura mental. «No podía salir de casa porque me preocupaba mucho engañar a mi novio», confiesa. Esta preocupación constante la llevó a pasar días enteros en la cama, buscando respuestas en [Chat] GPT para intentar calmar su ansiedad.
«En mis peores momentos, no podía ir a trabajar. Me pasaba el día en la cama, haciéndole cientos de preguntas a [Chat] GPT para intentar tranquilizarme», relata Sophia. Su caso no es aislado. El TOC-R afecta a entre el 1% y el 3% de la población Mundial, aunque no existen cifras precisas sobre cuántas personas padecen específicamente esta variante del trastorno.
¿Qué es el TOC de relaciones?
El TOC de relaciones es una forma de trastorno obsesivo compulsivo que se caracteriza por dudas intrusivas persistentes sobre la relación. Estas dudas pueden centrarse en los propios sentimientos o en los defectos percibidos de la pareja. Según el psicólogo clínico Guy Doron de la Universidad Reichman en Israel, el TOC-R puede presentarse de dos maneras: una enfocada en la relación y otra centrada en el otro.
«Ver parejas que parecen perfectas en internet crea expectativas, cuando las relaciones reales no son perfectas», explica Sophia sobre cómo las redes sociales también impactan en su manera de interpretar su propia relación. Esta presión adicional puede aumentar la angustia y las dudas en personas que ya son propensas a este trastorno.
El impacto del TOC-R en la vida diaria
El profesor David Veale, psiquiatra consultor del South London and Maudsley NHS Trust, explica que el TOC-R puede consumir horas de energía mental y causar mucha ansiedad. «Mientras que en una relación normal estos pensamientos no dominan el día, en el TOC-R pueden ser abrumadores», afirma Veale.
Sophia describe cómo incluso los detalles más insignificantes, como la ropa que usaba su novio o un peinado que no le gustaba, podían generar cuestionamientos constantes sobre la relación. «Mi cerebro me gritaba que rompiera con él, aunque sabía que no era lo que quería hacer», explica. Esta lucha interna es una constante para quienes padecen TOC-R.
El TOC-R no solo afecta las relaciones románticas, sino que también puede manifestarse en otros tipos de relaciones. Según Doron, las transiciones vitales, como formalizar la relación, irse a vivir juntos o casarse, suelen ser un detonante para este trastorno.
«El TOC suele centrarse en lo que más le importa a una persona. Puede hacerte sentir desesperanzado y como una persona horrible», afirma Gracie, otra persona que lucha contra el TOC-R. Ambos han probado diferentes medicamentos y terapias para controlar sus síntomas, pero también han tenido que aprender sobre la enfermedad a través de investigaciones en línea y videos de YouTube.
La organización benéfica OCD Action recomienda contar con el apoyo adecuado y hablar con un médico de cabecera sobre el impacto de los pensamientos intrusivos en la vida diaria. Doron también sugiere evitar poner a prueba a la pareja para buscar seguridad o demostrar sus cualidades, ya que esto puede alimentar el ciclo del TOC-R.



