En un movimiento que ha generado gran controversia, las autoridades turcas han intensificado su campaña contra la comunidad LGBTIQ+ bajo la operación denominada ‘Mi familia está a salvo’. Esta iniciativa, impulsada por el gobierno de Recep Tayyip Erdogan ha resultado en la detención de numerosos activistas y el cierre de asociaciones clave.
La operación, que se lleva a cabo en el marco de una estrategia para proteger los llamados valores familiares ha sido criticada por organizaciones de derechos humanos como una forma de discriminación estatal y política del miedo.
Redadas masivas y detenciones en múltiples provincias
Durante el fin de semana, las fiscalías de Estambul y Ankara llevaron a cabo operaciones en 12 provincias deteniendo a 38 sospechosos de los cuales 26 fueron arrestados. Las autoridades reportaron el decomiso de drogas, equipos digitales, alcohol de contrabando y un arma de fuego.
Por separado, la Fiscalía General de Ankara informó sobre la detención de 21 personas relacionadas con una investigación contra la asociación Kaos GL mientras que otras cinco permanecían en búsqueda. La organización Kaos GL denunció que al menos 50 activistas habían sido detenidos, incluidos más de 10 arrestados durante redadas realizadas en sus domicilios.
Bloqueo de cuentas y sitios web
Además de las detenciones, las autoridades turcas han bloqueado el acceso a decenas de sitios web y cuentas en redes sociales relacionadas con organizaciones y activistas LGBTIQ+. Esta medida ha sido vista como un intento de silenciar las voces de la comunidad y limitar su capacidad de organización y defensa.
El ministro de Justicia, Akin Gürlek señaló que las investigaciones coordinadas por las fiscalías de EstambulAnkaraEsmirnaAydin y Mersin incluyen procedimientos judiciales contra 162 sospechosos9 asociaciones y 13 empresas en 15 provincias.
Críticas internacionales y denuncias de represión
Organizaciones de derechos humanos han calificado la operación como una muestra de persecución estatal. La Asociación Turca de Derechos Humanos afirmó que ‘El verdadero nombre de esta operación no es Mi familia está a salvo se trata de discriminación impulsada por el Estado, política del miedo y desmantelamiento de la sociedad civil’.
Nacho Sánchez Amor ponente del Parlamento Europeo para Turquía, calificó las detenciones como ‘una escalada impactante’ de la represión contra la comunidad LGBTIQ+. ‘Esta imposición de una agenda moral constituye una violación flagrante de los derechos fundamentales y de los compromisos internacionales de Turquía, lo que lleva al país por un camino oscuro’, declaró.
Las restricciones y el discurso oficial contra la comunidad LGBTIQ+ se han intensificado en Turquía durante los últimos años, en medio de la política gubernamental enfocada en la defensa de los valores familiares. Esta campaña, que utiliza el lema ‘Mi familia está a salvo’, ha sido vista como parte de un endurecimiento de las medidas contra la comunidad LGBTIQ+.



