El domingo 20 de septiembre de 2026, la península coreana volvió a ser el centro de atención internacional cuando Corea del Norte lanzó dos misiles balísticos de corto alcance hacia el mar del Este (conocido como mar de Japón). Los disparos se produjeron apenas tres horas de diferencia y fueron anunciados por el Estado Mayor Conjunto (JCS) surcoreano, que describió el primer proyectil como recorrido de unos 450 kilómetros y el segundo superó los 600 kilómetros.
El primer lanzamiento fue registrado a las 15:15 hora local (06:15 GMT), según informó el JCS, mientras que el segundo se produjo alrededor de las 17:50 del mismo día, partiendo también de la zona oriental de Wonsan. Ambos misiles siguieron una trayectoria que culminó en el mar de Japón, donde las autoridades japonesas confirmaron que el objeto había caído tras identificarlo como posible misil balístico.
Reacciones de Corea del Sur y Japón
El gobierno surcoreano calificó los lanzamientos como una violación grave de las resoluciones del Consejo de seguridad de la ONU y solicitó a Pyongyang que detenga de inmediato este tipo de acciones. Por su parte, el Ministerio de Defensa de Japón denunció que el proyecto podría ser un misil balístico y señaló que el objeto ya había impactado en sus aguas, sin precisar daños colaterales.
Ante estos hechos, la Oficina de Seguridad Nacional de Corea del Sur convocó una reunión de emergencia para evaluar la amenaza y revisar las medidas de respuesta, mientras que los aliados estadounidenses y japoneses siguen monitoreando la situación tras los recientes ejercicios militares conjuntos bajo el nombre «Freedom Edge».
Posición política de Kim Yo-jong y la resolución del OIEA
El mismo día, Kim Yo-jong, hermana del líder norcoreano Kim Jong-un, rechazó públicamente la resolución aprobada esa semana por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) que insta a Pyongyang a abandonar su programa nuclear. En una declaración, calificó de «imbéciles» a quienes exigen que el país renuncie a su arsenal, argumentando que la resolución ignora la «disuasión extendida» de Estados Unidos sobre Seúl y Tokio, así como los planes de Corea del Sur de adquirir submarinos de propulsión nuclear.
Kim Yo-jong reiteró que la postura norcoreana de mantener un «Estado con armas nucleares» persiste, y acusó al OIEA de no considerar la complejidad estratégica de la región. Este discurso se produce poco después de que, el sábado anterior, Pyongyang ejecutara varios lanzamientos de misiles de corto alcance como respuesta a los ejercicios trilaterales entre Corea del Sur, Estados Unidos y Japón.



