El viernes pasado el presidente de Estados UnidosDonald Trump sostuvo una visita en la casa blanca con el excampeón mundial de peso pesado Mike Tyson. La reunión se dio en el contexto de una entrevista de Tyson en la que reveló haber entregado al mandatario una carta escrita por el rapero Sean ‘Diddy’ Combs quien se encuentra cumpliendo una condena de cincuenta meses y ha solicitado un indulto presidencial.

Al despedirse de los periodistas presentes, Trump lanzó una broma apuntando a que no tendría una pelea con Tyson esa noche, aludiendo a la presencia del legendario boxeador a su lado. «Soy su fan desde hace mucho tiempo. Somos amigos desde hace muchos años… no hay nadie como él«, afirmó el mandatario, subrayando la cercanía personal que mantiene con el púgil.

La carta de Diddy y el encargo a Tyson

Veinticuatro horas antes de su visita a la Casa Blanca, Tyson explicó en el programa radial «Andy Cohen Live» de SiriusXM que había recibido una llamada del propio Diddy. En esa conversación, el rapero le pidió que trasladara una misiva dirigida al presidente. Cuando el presentador Andy Cohen le preguntó si había cumplido la tarea, Tyson contestó sin vacilaciones: «Hice lo que me pidió«.

El intercambio se realizó después de que el propio Trump confirmara en enero que Diddy había solicitado un indulto, aunque añadió que todavía tenía dudas sobre concederlo debido a las críticas que el artista le había dirigido durante la campaña electoral.

Pasado criminal de Tyson y su vínculo con Trump

Mike Tyson fue condenado en febrero de 1992 por violación y otros dos delitos sexuales cometidos en julio de 1991 en Indianápolis. La sentencia original contemplaba seis años de prisión; sin embargo, el exboxeador cumplió aproximadamente la mitad del tiempo y obtuvo su libertad en marzo de 1995. Este episodio marcó una etapa oscura en su vida, pero también reforzó su notoriedad en la esfera pública.

Durante la decada de los años ochenta cuando Trump era un magnate inmobiliario, actuó como promotor y organizador de varios combates emblemáticos de Tyson, incluido el histórico encuentro contra Michael Spinks en Atlantic City. Esa relación comercial sembró una amistad que, según declaró el propio Tyson, perdura hasta hoy.

Diddy y la solicitud de indulto

Sean «Diddy» Combs está cumpliendo una pena de cincuenta meses por dos delitos relacionados con el transporte de personas para ejercer la prostitución. Fue absuelto de los cargos más graves, como tráfico sexual y crimen organizado, pero la condena actual sigue en vigor. La carta entregada a Trump pide que el presidente utilice su autoridad para concederle la libertad anticipada.

El mandatario, aunque expresó su afinidad personal con Tyson, señaló que la decisión sobre el indulto dependerá de factores políticos y de la opinión pública, dado que la petición de Diddy ha generado controversia.

Con la visita a Siracusa (Nueva York) programada para el día siguiente, donde Trump tiene previsto participar en un mitin electoral, la reunión con Tyson cobra un matiz simbólico: muestra la red de conexiones entre figuras del deporte, la música y la política, mientras se discuten temas que podrían influir en la agenda presidencial.