Nepal se enfrenta a una crisis humanitaria sin precedentes tras las devastadoras inundaciones que han dejado casi 800 muertos y más de 3.000 desaparecidos. Cinco días después de la catástrofe, los cuerpos siguen llegando a los hospitales, pero las morgues han alcanzado su capacidad máxima, obligando a las autoridades a tomar medidas desesperadas.

La situación es especialmente crítica en el TU Teaching Hospital de Katmandú donde las familias se congregan para identificar a sus seres queridos entre los cadáveres. La descomposición de los cuerpos y la falta de espacio han llevado a las autoridades a comenzar los entierros masivos, tomando muestras de ADN para futuras identificaciones.

La búsqueda desesperada de los desaparecidos

Raj Bahadur Thapa es uno de los muchos nepalíes que buscan desesperadamente a sus seres queridos. Su hermano, Deepak Pradhan desapareció en el distrito de Rasuwa y, a pesar de los esfuerzos, aún no ha sido encontrado. Raj ha recorrido hospitales y morgues, incluyendo el de Chitwan en busca de cualquier pista que pueda llevarlo a su hermano.

En la morgue de Katmandú, las familias enfrentan una escena desgarradora. Fotografías de los desaparecidos cuelgan junto a las de los cadáveres identificados. Cada detalle, desde un tatuaje hasta un diente de oro puede ser la clave para identificar a un ser querido. La Policía ha implementado un sistema de códigos QR para facilitar la identificación, pero el tiempo y la capacidad de las morgues son limitados.

La situación en las morgues y los entierros masivos

La morgue del TU Teaching Hospital tiene una capacidad para 70 cuerpos pero ya ha sido superada. Los cadáveres que llegan están en un avanzado estado de descomposición y muchos están fragmentados. Las autoridades han comenzado a enterrar a los no identificados en Chitwan donde se han excavado cientos de tumbas. Cada cuerpo es registrado con un código y su ubicación, en caso de que se logre una identificación posterior.

La llegada continua de cadáveres ha obligado a las autoridades a tomar decisiones difíciles. En Chitwan se han enterrado 229 cuerpos no identificados cada uno asociado a un código y a la ubicación de su sepultura. Las familias continúan esperando, con la esperanza de que sus seres queridos sean encontrados.

Esfuerzos internacionales y la búsqueda en la frontera

La búsqueda de los desaparecidos se extiende más allá de las fronteras de Nepal. En la frontera entre Nepal y el Tíbet equipos internacionales apoyan las labores de rescate, especialmente en los túneles de las hidroeléctricas donde se teme que haya más de 900 personas atrapadas. Las autoridades chinas han restablecido parcialmente las comunicaciones en la zona, facilitando las operaciones de rescate.

India ha enviado a 18 expertos forenses para apoyar la identificación de los cadáveres mediante análisis de ADN. Este esfuerzo internacional es crucial para brindar cierre a las familias que han perdido a sus seres queridos en esta tragedia.

La situación en Nepal sigue siendo crítica, con nuevas inundaciones amenazando las zonas afectadas. Las comunidades continúan lidiando con la devastación, mientras las familias esperan noticias de sus seres queridos. La solidaridad internacional y los esfuerzos locales son esenciales para enfrentar esta crisis humanitaria.