René Higuita, ícono del fútbol colombiano y exarquero de la selección Colombia y Atlético Nacional se encuentra en medio de una controversia legal que ha puesto en riesgo una de sus propiedades más preciadas. La historia comienza en el año 1992 cuando Higuita y su esposa, Magnolia Echeverri adquirieron un predio en el exclusivo sector de Las Lomas en El PobladoMedellín.
El Juzgado Primero Penal del Circuito Especializado en Extinción de Dominio dictaminó el pasado 3 de julio de 2026 que el inmueble, avalúo en más de 1.200 millones de pesos debía ser entregado al Estado debido a sus vínculos con el Cartel de Medellín. Esta decisión ha generado un intenso debate y ha llevado a Higuita a apelar la sentencia.
El origen del conflicto
La historia del predio se remonta a 1997 cuando Albeiro de Jesús Cuartas Castañeda hijo de Gustavo Cuartas Rendón denunció que su familia había sido víctima de intimidaciones violentas en una disputa por la propiedad. Cuartas Rendón, quien fue asesinado por el Cartel de Medellín, había actuado como testaferro del cartel, ocultando bienes adquiridos con dinero del narcotráfico.
Tras la muerte de Cuartas Rendón, su firma fue falsificada y el inmueble pasó a manos de María Victoria Montoya Álzate. Cinco meses después, el predio fue adquirido por Higuita y su esposa a través de una permuta donde entregaron dos apartamentos a cambio de la propiedad. Higuita asegura que desconocía los antecedentes del inmueble y que actuó de buena fe.
La defensa de Higuita
En un comunicado emitido el 8 de julio de 2026 Higuita defendió su posición, afirmando que adquirió la propiedad de manera legal y con recursos provenientes de su trabajo. ‘La propiedad fue adquirida de manera completamente legal, actuando siempre de buena fe y con recursos provenientes exclusivamente de mi trabajo’, declaró el exarquero.
Higuita explicó que solo se enteró años después de que el inmueble estaba vinculado al Cartel de Medellín. ‘Años después se conoció que dicho inmueble había pertenecido a una persona que posteriormente fue identificada como testaferro del Cartel de Medellín, situación que desconocía por completo al momento de la adquisición’, afirmó.
El abogado de Higuita, Luis Fernando Giraldo argumentó que el fallo reconoce que Higuita actuó como tercero de buena fe pero no acreditó la condición de tercero de buena fe exento de culpa. Esta distinción es clave en la apelación que presentarán.
El futuro de la propiedad
La propiedad, que actualmente se encuentra abandonada, ha sido un símbolo de los sueños de Higuita. ‘Era uno de mis sueños. Por esa época ya había nacido mi hijo y lo estaba viendo crecer; el sueño que tenía era tener una casa con piscina y efectivamente invertí todos mis ahorros’, relató el exarquero.
Higuita insiste en que fue víctima de un engaño y que la señora Montoya se aprovechó de su ignorancia. ‘La señora María Victoria, con la que yo hice el negocio, pues, claramente me estafó. Yo creo que se aprovechó tal vez de mi ignorancia, se aprovechó de mi ocupación’, declaró.
La batalla legal de Higuita no solo afecta su patrimonio, sino también su legado. El exarquero, quien hoy forma parte del cuerpo técnico de Atlético Nacional espera que la apelación revierta la decisión y reconozca su actuación de buena fe. Mientras tanto, la propiedad sigue en el centro de una controversia que ha captado la atención de todo el país.


