En el corazón de Brasil, dos hermanos transformaron una humilde carnicería en un imperio global. Wesley y Joesley Batista, con una fortuna estimada en US$5.700 millones cada uno, son los dueños de JBS la mayor productora de carne del mundo. Su historia es un viaje de crecimiento económico, escándalos de corrupción y una resiliencia que los llevó a cotizar en la Bolsa de Nueva York.

Los orígenes de un imperio

Todo comenzó en 1953 cuando José Batista Sobrinho abrió una carnicería en Anápolis en el estado de Goiás. La modernización acelerada de Brasil, con la construcción de Brasilia entre 1956 y 1960 atrajo a José a la nueva capital, donde comenzó a vender carne en los comedores de las obras. Con el tiempo, compró su primer matadero y, en 1972 renombró su empresa como Friboi.

Brasil tenía vastas tierras de pastoreo, pero una baja tasa de sacrificio de ganado. El gobierno decidió convertir la carne en un negocio de exportación, modernizando las plantas y trasladando la ganadería a Mato Grosso. Esta estrategia benefició a los Batista, cuyos negocios estaban justo al lado. Con tierras y salarios baratos, Brasil comenzó a competir con estados unidos en carne enlatada, hamburguesas y comida para mascotas.

El crecimiento de los hermanos

Wesley y Joesley crecieron en el negocio familiar. Desde adolescentes, compraban y vendían bueyes y trataban con clientes. A los 17 años dejaron el colegio para manejar los mataderos de la familia. Durante los años 80 y 90 su hermano mayor, José Junior, lideró Friboi mientras ellos se encargaron de la expansión. «Está en nuestro ADN crecer«, dijo Wesley.

Entre 1993 y 2005 Friboi compró 12 mataderos y plantas de procesamiento. La urbanización y el aumento de ingresos en el mundo impulsaron el consumo de carne, y la empresa comenzó a exportar más. En 2004 mudó su sede a São Paulo y en 2005 José Junior dejó el negocio en manos de Wesley y Joesley, quienes ya eran millonarios.

La expansión global y los escándalos

Con el viento a favor, los hermanos compraron Swift-Armour la mayor exportadora de carne de Argentina por US$200 millones en 2005 con un préstamo de US$80 millones del BNDES. Para 2006 operaban 21 plantas en Brasil y 5 en Argentina, procesando 20.000 cabezas por día.

Su siguiente objetivo fue Estados Unidos pero las normas sanitarias no aceptaban carne brasileña. Para financiar la expansión, salieron a bolsa en marzo de 2007 protagonizando el mejor debut bursátil de la historia de Brasil hasta ese momento. Friboi pasó a llamarse JBS y pocos meses después adquirieron Swift & Co. la tercera procesadora de carne de EE.UU., por US$1.400 millones.

En la década siguiente, JBS adquirió más de 40 empresas en cuatro continentes. Sin embargo, su crecimiento no estuvo exento de controversias. En 2017 los hermanos hicieron un trato con la Fiscalía Federal de Brasil, confesando sobornos a funcionarios y políticos, incluyendo a tres presidentes brasileños. La empresa pagó una multa récord de US$3.200 millones pero los hermanos solo pasaron unos meses en prisión.

La resurrección y el poder actual

Pese a los escándalos, JBS floreció. En 2026 la comisión de valores de Brasil absolvió a los hermanos de los cargos de uso de información privilegiada, y al año siguiente regresaron oficialmente al directorio de JBS. La empresa se consolidó como la mayor productora de carne del mundo, con más de US$77.000 millones en ingresos anuales.

En 2026 JBS debutó en la Bolsa de Nueva York un hito que marcó su llegada a Wall Street. La fortuna de cada hermano aumentó US$200 millones ese día. Hoy, su patrimonio escala hasta los US$5.700 millones. A pesar de las acusaciones de deforestación, maltrato animal y trabajo infantil, los Batista mantienen su influencia política y económica, demostrando que, en el mundo de los negocios, el poder y el dinero pueden abrir muchas puertas.