En mayo de 2024 el exdelantero internacional Georgi Ivanov fue elegido presidente de la Unión Búlgara de Fútbol (BFU). Apenas unos meses después, el dirigente viajó a París para encontrarse con Gianni Infantino presidente de la FIFA, con el objetivo de diseñar una estrategia sostenible que devuelva a Bulgaria a los escenarios más importantes del deporte rey.

Durante la charla, Ivanov y el jefe de gestión estratégica de la BFU, Andrey Petrov dejaron claro que la clave del éxito reside en la puesta a punto de instalaciones de primer nivel en todos los niveles del fútbol, desde la base infantil hasta la élite masculina y femenina. Ambos coincidieron en que la carencia de infraestructuras modernas ha limitado el desarrollo del talento y la competitividad internacional del país.

Una visión basada en infraestructura y programas internacionales

Infantino resaltó que la FIFA Series celebrada en marzo de 2024 había sido de gran utilidad para Bulgaria, al permitir a la selección nacional enfrentarse a equipos de distintas confederaciones en partidos competitivos. La experiencia, según el mandatario de la FIFA, mostró que la exposición regular a rivales de mayor nivel es esencial para elevar el nivel de juego.
El programa FIFA Forward elemento central de la conversación, se presentó como la herramienta financiera y técnica ideal para financiar la construcción y el equipamiento de canchas, vestuarios y centros de entrenamiento. Gracias a este fondo, ya se han concluido tres minicomplejos en Sofía, Vidín y Kazánlak, destinados a niños de cinco a nueve años, aunque también están habilitados para equipos amateur séniores.

Proyectos concretos y avances en el fútbol femenino

Además de la infraestructura, la reunión abordó la necesidad de impulsar el fútbol femenino. La BFU ha conseguido, en mayo de 2024, la histórica designación de Hristiyana Guteva como la primera árbitra femenina en dirigir un partido de la máxima división masculina, en el encuentro entre el FC Krumovgrad 1925 y el PFC Levski Sofía. Este hito representa un paso significativo hacia la igualdad de género en el deporte.

En el plano competitivo, la participación de Bulgaria en el grupo de Azerbaiyán de la FIFA Series resultó prometedora: el equipo venció a Tanzania 1-0 y empató 1-1 con los anfitriones, demostrando que, con la preparación adecuada, puede volver a aspirar a torneos mayores. Sin embargo, los dirigentes reconocen que la falta de presencia en la Copa Mundial desde 1998 y la última aparición en la Eurocopa 2004 son recordatorios de la urgencia de una reforma estructural.

Si se implementan con la coordinación anunciada entre la BFU y la FIFA, estos proyectos podrían marcar el comienzo de una nueva era para el fútbol búlgaro.