Tras caer 1-0 en la Bombonera, Boca Juniors tiene una semana crucial para revertir el marcador en la semifinal de la copa sudamericana. El próximo encuentro está programado para el Maracaná de Río de Janeiro, pero el escenario no es el único factor que preocupa al plantel: la incertidumbre médica de Leandro Paredes y una disputa legal que amenaza la disponibilidad del estadio añaden tensión al desafío.
El entrenador Rodolfo Arruabarrena ha intentado equilibrar la necesidad de descansar a sus jugadores con la urgencia de recuperar al capitán. En una rueda de prensa tras vencer a Talleres, el técnico dejó entrever que Paredes se encontraba a medio camino de su rehabilitación, puntuando su estado en «5 de 10». Sin embargo, el propio jugador respondió con optimismo, mostrando los pies en pleno entrenamiento y ejecutando pases, tiros y aceleraciones en un video de 26 segundos publicado por la institución.
Leandro Paredes: entre la lesión y la esperanza
La lesión que mantuvo al volante alejado del campo ocurrió apenas ocho días antes del duelo de ida. Desde entonces, el cuerpo técnico ha seguido su progreso de cerca, combinando trabajos de fisioterapia con sesiones de baja intensidad en el césped del predio. En el último entrenamiento, Paredes apareció sonriendo, con los botines puestos y la pelota bajo control, lo que generó especulaciones en la afición sobre su posible inclusión en la alineación titular.
Arruabarrena admitió que la información sobre la condición física del jugador es manejada con cautela: «Yo miento bastante» comentó respecto a los comunicados médicos, lo que sugiere que la decisión final dependerá tanto del estado del futbolista como de la evaluación del equipo médico. El capitán, por su parte, levantó el pulgar como señal de aprobación, pero señaló que la decisión definitiva se tomará tras conversar con los profesionales de salud del club.
La batalla judicial por el Maracaná
El estadio Maracaná se convirtió en el epicentro de una disputa judicial entre el consorcio Fla-Flu (Flamengo y Fluminense) y Vasco da Gama. El tribunal superior de Río de Janeiro anuló una medida cautelar que impedía al club carioca usar el recinto, manteniendo la orden que obliga a ceder el estadio para la semifinal del 20 de octubre a las 21:30. Aún así, el consorcio presentó una nueva solicitud para suspender la seguridad del evento, una cuestión que será evaluada por el ministro Luis Felipe Salomão.
Mientras tanto, la Conmebol advirtió que, de producirse un nuevo revés judicial, el partido podría trasladarse a Asunción, Paraguay. La normativa exige que el estadio anfitrión cuente con al menos 30.000 localidades, requisito que el tradicional São Januário de Vasco no cumple, obligando al club a buscar alternativas fuera de su propio terreno. Hasta ahora, el club ha reanudado la venta de aproximadamente 50.000 entradas, dejando en vilo la logística de acceso y seguridad.
Lesiones y retos en el rival brasileño
Vasco da Gama también enfrenta sus propias complicaciones de plantilla. El lateral derecho Paulo Henrique sufrió una molestia muscular que lo obligó a salir antes del descanso en su último partido contra San Pablo, lo que podría descartarlo para el encuentro del martes. Además, la ausencia del titular Facundo Colidio en la serie contra Boca añade una capa extra de incertidumbre para el conjunto carioca, que lucha por escalar posiciones en el Brasileirão mientras busca mantener la esperanza de llegar a la final.
Con ambas escuadras lidiando con ausencias y la presión del calendario, la segunda cara de la semifinal promete ser un duelo táctico intenso. Boca deberá encontrar la forma de traducir el optimismo de la recuperación de Paredes en rendimiento, mientras Vasco buscará suplir las bajas y aprovechar cualquier error de su rival para revertir el marcador.
Perspectivas para la vuelta y la posible sede alternativa
Si el litigio judicial persiste y el Maracaná se vuelve inaccesible, los organizadores de la Sudamericana podrían trasladar el partido a otra ciudad brasileña, con Manaos o Brasilia citados como posibles opciones. La negativa de Vasco a jugar en el estadio Nilton Santos, por su césped sintético, limita aún más las alternativas. En última instancia, la Conmebol tiene la potestad de decidir un escenario fuera de Brasil, con Asunción emergiendo como la alternativa más factible según los reportes recientes.
En cualquier caso, la fecha clave permanece fijada para el 20 de octubre a las 21:30 (hora argentina). El vencedor de este choque se clasificará como primer finalista del certamen, quedando a un día de conocer a su rival definitivo tras la semifinal entre Atlético Mineiro y Montevideo City Torque. La combinación de factores médicos, legales y competitivos convierte a este encuentro en uno de los capítulos más intrigantes de la edición actual de la Copa Sudamericana.



