El huracán Isaías tocó tierra el viernes alrededor de las 20:30 hora local (01:30 GMT del sábado) cerca de Destin, en el noroeste de Florida. En esa fase, los vientos máximos sostenidos alcanzaron los 165 km/h, lo que correspondía a una categoría 2 en la escala de Saffir-Simpson. El Centro Nacional de Huracanes (NHC) alertó sobre una posible marejada ciclónica mortal y precipitaciones que podrían superar los 38 cm en áreas aisladas del noroeste de Florida y la zona de Big Bend durante el fin de semana.
Tras el paso por la costa, la tormenta se debilitó rápidamente. A las 09:00 GMT del sábado, el NHC emitió una actualización indicando que Isaías había sido reclasificado a ciclón posttrópico mientras avanzaba sobre Alabama con vientos máximos sostenidos de 55 km/h. Esta transición marcó el fin de la última advertencia de tropicalidad para el sistema.
Impactos inmediatos en Florida y Alabama
En Panama City Beach una estación de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) registró un nivel del agua de 5,6 pies (1,7 metros) por encima de la marea alta promedio, evidencia de la fuerza de la marejada. El fenómeno provocó derrumbes de árboles, faroles rotos y calles bloqueadas por escombros. Más de 512.000 clientes se quedaron sin suministro eléctrico en ambos estados, según reportes locales.
Las autoridades estatales declararon estados de emergencia en 27 condados de Florida y movilizaron aproximadamente 5.000 miembros de la Guardia Nacional para apoyar las labores de respuesta y evacuación. Se ordenaron desalojos en áreas vulnerables y se advirtió sobre posibles interrupciones prolongadas del servicio eléctrico y problemas en la infraestructura crítica.
Pronóstico y riesgos posteriores
El centro de predicción del tiempo emitió la discusión número 15 a las 04:00 CDT del sábado, indicando que Isaías mantendría una velocidad inicial de 30 kt (35 mph) y se desplazaría hacia el norte-noreste durante el fin de semana, debilitándose gradualmente al internarse en los valles de Tennessee y Ohio. Aunque la circulación tropical se disipó, los expertos señalaron que aún podrían producirse ráfagas de viento fuerte sobre el sur de los Apalaches y intensas lluvias capaces de generar inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra.
El modelo pronostica acumulados de lluvia entre 10 y 20 cm en el sur de Alabama, el noroeste de Florida y el suroeste de Georgia, con puntos aislados que podrían alcanzar los 38 cm mencionados anteriormente. Estas condiciones elevarán el riesgo de inundaciones urbanas y comprometerán carreteras y puentes. El NHC también destacó la posibilidad de tornados asociados a las bandas de lluvia del sistema remanente.
En respuesta, las autoridades locales reiteraron la importancia de seguir las instrucciones de evacuación, evitar zonas inundadas y mantener los generadores ventilados para prevenir intoxicaciones por monóxido de carbono. La población recibió recomendaciones de hidratación y precaución al emplear herramientas de limpieza como motosierras.



