La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció la apertura de una investigación sobre el brote de hantavirus que afectó al crucero MV Hondius, embarcado desde Ushuaia. Hasta ahora las autoridades informaron de al menos tres fallecimientos y varios casos confirmados de la variante Andes por pruebas de laboratorio, además de sospechas en otros pasajeros distribuidos en distintos países. Paralelamente, un equipo del ANLIS-Malbrán ultimaba preparativos para viajar a Tierra del Fuego en busca de información que permita reconstruir las exposiciones previas a la salida del buque.
La OMS destacó la “increíble colaboración” con equipos de Argentina, Chile y Uruguay para intercambiar datos y experiencias sobre el virus Andes, la única cepa conocida con capacidad de transmisión interpersonal limitada entre humanos. María Van Kerkhove, jefa de la Unidad de Enfermedades Emergentes de la organización, señaló que los primeros fallecidos eran una pareja de ornitólogos neerlandeses y que una tercera víctima era una persona adulta mayor; los efectos del ambiente cerrado del crucero se analizan como factor que pudo facilitar la propagación.
Hallazgos genómicos y su interpretación
Los análisis genéticos preliminares realizados en laboratorios europeos confirmaron que el agente responsable corresponde al virus Andes, sin evidencias por ahora de mutaciones relevantes que modifiquen su comportamiento. Instituciones como el ECDC han señalado que las muestras secuenciadas parecen provenir de una misma fuente original y que el virus es similar a variantes detectadas en episodios previos en la región, como el brote de Epuyén de 2018-2019. Estas conclusiones orientan la pesquisa para comparar las secuencias con las que circulan en Argentina, Chile y Uruguay y descartar la aparición de una nueva variante.
Qué dicen los organismos y qué queda por aclarar
Mientras se cruzan resultados entre laboratorios de Países Bajos, Reino Unido, Sudáfrica y otros, los expertos buscan constatar si la fuente fue una exposición en tierra firme durante la estadía previa del grupo de pasajeros o si hubo transmisión primaria a bordo. La evidencia sobre la posibilidad de contagio por partículas respiratorias en determinados escenarios cerrados ha sido mencionada por la OMS, aunque se mantiene la alerta sobre la relevancia del contacto estrecho y del ambiente confinado del buque como elementos que aumentan el riesgo.
Controversias sobre las vías de transmisión
Un análisis publicado en The British Medical Journal puso en discusión la respuesta inicial de la OMS, al cuestionar si la organización aplicó desde el primer momento el principio precautorio frente a la posibilidad de transmisión aérea. Autores reconocidos señalaron que describir exclusivamente el riesgo como por contacto estrecho podría haber limitado medidas preventivas tempranas. En la conferencia, las autoridades de la OMS reconocieron indicios de transmisión por partículas respiratorias en el brote actual, pero enfatizaron que la dinámica aparente sigue ligada a espacios cerrados y contactos próximos.
Reacciones y pasos siguientes
El director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus, afirmó que el riesgo global continúa siendo bajo, aunque anticipó que podrían aparecer nuevos casos por el período de incubación. Además, la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido convocó una Consulta Científica Abierta sobre contramedidas médicas al virus Andes con apoyo del programa R&D Blueprint de la OMS, orientada a identificar brechas y priorizar investigaciones para posibles terapias y vacunas.
El rol de Argentina y la investigación de campo
Argentina figura como un actor clave por su experiencia previa en brotes con transmisión interpersonal del virus Andes. Esa experiencia es precisamente la que motiva que el ANLIS-Malbrán planifique un desplazamiento a Tierra del Fuego para colaborar en la búsqueda de la fuente de la infección y en la recolección de muestras ambientales y epidemiológicas. Aunque la provincia sostuvo que no registra casos autóctonos, las autoridades y equipos científicos revisarán historiales de viaje, posibles contactos con roedores y actividades al aire libre realizadas por los primeros enfermos.
Qué se busca en terreno y qué implican los roedores
En la investigación de campo se explorarán exposiciones en zonas de bosque andino-patagónico y rutas frecuentadas por observadores de aves, ya que la pareja neerlandesa había recorrido Argentina, Chile y Uruguay antes de embarcar. Los estudios también evaluarán la presencia del reservorio clásico, el ratón colilargo (Oligoryzomys longicaudatus), y la posible circulación del virus Andes en poblaciones de roedores. Expertos recuerdan que tener al roedor en un área no implica siempre transmisión: la presencia del virus en los animales es variable y compleja desde el punto de vista ecológico.
La pesquisa continúa con un enfoque multidisciplinario: laboratorios que realizan secuenciación genética, equipos epidemiológicos que reconstruyen itinerarios y especialistas en fauna que examinan reservorios. En el horizonte, la coordinación internacional y la experiencia local buscan evitar nuevos contagios y clarificar cómo se inició el brote en el MV Hondius. Mientras tanto, medidas de seguimiento, cuarentenas selectivas y comunicaciones oficiales tratan de contener la difusión y ofrecer información fiable a la población.
