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21 julio 2026

Descubren nueva población reproductora de pitones birmanas en Florida

Las pitones birmanas han establecido una nueva población reproductora en el oeste del condado de Charlotte, Florida, fuera de su hábitat tradicional en los Everglades.

En un descubrimiento alarmante, la Comisión de Conservación de Pesca y Vida Silvestre de Florida (FWC) ha confirmado la presencia de una población reproductora de pitones birmanas en el oeste del condado de Charlotte, al norte de Naples y Fort Myers. Este hallazgo ha encendido las alarmas entre los biólogos, ya que indica que estas serpientes invasoras están expandiendo su territorio más allá de su hábitat tradicional en el Parque Nacional de los Everglades el lago Okeechobee, Key Largo y los condados de Broward y Collier.

Las pitones birmanas, originarias de Asia, han sido una especie invasora en Florida desde hace décadas. Su presencia ha tenido un impacto significativo en la fauna nativa, especialmente en los Everglades, donde han causado una disminución drástica en las poblaciones de mamíferos como mapaches, zarigüeyas y linces.

Origen de la nueva población en el condado de Charlotte

Contrario a lo que se creía inicialmente, los biólogos no atribuyen la aparición de esta colonia en el condado de Charlotte a un avance gradual desde el sur del estado. La evidencia disponible sugiere que se trata de una población satélite originada por serpientes cautivas que escaparon o fueron liberadas intencionalmente por particulares. Entre 1975 y 2018, se estima que ingresaron aproximadamente 180.000 pitones a Estados Unidos a través del comercio de mascotas exóticas, lo que marcó el inicio de una crisis ecológica.

Expansión y supervivencia de las pitones birmanas

Las pitones birmanas utilizan una red de humedales, canales de drenaje y cursos de agua naturales para desplazarse hacia nuevos territorios. Avistamientos recientes en comunidades como Rotonda West, Placida, Englewood East y South Gulf Cove confirman que ya hay ejemplares reproductores activos en la zona. Un factor de alerta identificado por investigaciones genéticas es que estas serpientes han comenzado a hibridarse con la pitón de la India, lo que les otorga una mayor tolerancia a las bajas temperaturas y les permite sobrevivir a los frentes fríos invernales.

Impacto en la fauna autóctona

«Se trata de un depredador generalista en la cima de la cadena alimenticia y por eso estamos tan interesados en eliminarlos del ecosistema», advirtió Ian Bartoszek biólogo y coordinador científico de la organización Conservancy of Southwest Florida. La dieta de estas serpientes abarca desde mapaches y zarigüeyas hasta aves, linces e incluso caimanes. En las zonas donde las pitones llevan asentadas varios años, han provocado una caída de hasta el 95% en las poblaciones de mamíferos nativos, simplificando los ecosistemas y permitiendo que roedores e insectos invasores proliferen sin control.

Dificultades en el control de las pitones

Los censos científicos estiman que los rastreadores solo logran detectar entre 1 y 3 serpientes por cada 100 que realmente habitan en una zona de búsqueda debido a su camuflaje perfecto en la vegetación densa. Pese a que las autoridades estatales han logrado retirar más de 27.000 pitones desde el año 2000 e impulsan incentivos económicos como el evento anual Florida Python Challenge los científicos reconocen que neutralizar colonias satélite fuera de los Everglades sigue siendo uno de los retos de manejo de fauna más complejos en la historia de Florida.

El Florida Python Challenge 2026 que se llevará a cabo del 10 al 19 de julio, ofrecerá un gran premio de 10.000 dólares al participante registrado que retire más pitones birmanas. Este evento, organizado por la Florida Fish and Wildlife Conservation Commission (FWC) y el South Florida Water Management District (SFWMD) busca reducir la presencia de esta especie invasora en los Everglades y otras áreas afectadas.

La pitón birmana es una de las serpientes más grandes del mundo, con adultos que suelen medir entre 1,8 y 2,7 metros, aunque el mayor ejemplar registrado en Florida superó los 5,4 metros. Su área natural está en Asia, pero en Florida ya existe una población establecida en el sur del estado, desde el sur del lago Okeechobee hasta Key Largo y desde el oeste del condado de Broward hasta el condado de Collier.

El impacto de estas serpientes en la fauna nativa es significativo. Un estudio citado por el Servicio Geológico de Estados Unidos documentó descensos del 99,3% en observaciones de mapaches, del 98,9% en zarigüeyas y del 87,5% en linces en el Parque Nacional de los Everglades, coincidiendo con la expansión de las pitones. El Museo de Historia Natural de Florida señala que algunos conejos y zorros ya se consideran localmente extinguidos en buena parte de las zonas invadidas.

La gestión de especies invasoras como la pitón birmana no solo es un desafío ecológico, sino también ético y legal. Las capturas deben acabar con la muerte humanitaria del animal, y el transporte de pitones vivas no está permitido. La organización exige un método humanitario en dos pasos, primero la pérdida inmediata de consciencia y después la destrucción del cerebro para evitar sufrimiento.

El reto del Florida Python Challenge no acaba en julio. Es una pieza visible de una estrategia mayor que incluye contratistas, avisos ciudadanos, investigación y retirada durante todo el año. La edición de 2026 marcó un récord con la participación de 934 personas de 30 estados y Canadá, y la retirada de 294 pitones birmanas. En conjunto, todas las ediciones del reto han retirado 1.406 pitones birmanas hasta la fecha.

La expansión de las pitones birmanas en Florida es un recordatorio de que una especie invasora puede convertirse en un problema durante décadas. La actuación tardía puede tener un costo elevado, y en los Everglades, el reloj lleva años corriendo.

Autor

Andrés Rodríguez

Andrés Rodríguez, madrileño de 33 años con aire moderno y relajado, recuerda cubrir las protestas de la Puerta del Sol durante el 15-M desde una bicicleta. Defiende un periodismo cercano que prioriza testimonios vecinales frente a titulares fríos; vive en Malasaña y compagina crónicas con proyectos de audio local.