El presidente José Antonio Kast se encuentra en una encrucijada política con el tema de los indultos a uniformados condenados durante el estallido social. Una promesa de campaña que ahora enfrenta resistencias internas y un complejo escenario político.
La noche del martes 7 de julio, el senador Ignacio Urrutia, durante una cena en Cerro Castillo, cuestionó al presidente sobre la demora en los indultos. Urrutia destacó la preocupación por la lentitud del proceso, especialmente para los uniformados que se encuentran en prisión.
Un compromiso de campaña bajo escrutinio
Kast había prometido durante su campaña indultar a los carabineros condenados por hechos ocurridos durante el estallido social. Sin embargo, a cuatro meses de iniciado su gobierno, el tema sigue generando tensiones dentro de la coalición de gobierno.
En la cena en Cerro Castillo, Kast reiteró que el indulto es una atribución presidencial y que lo ejercerá caso a caso, basándose en la información objetiva que le proporcione el Ministerio de Justicia. Sin embargo, no estableció plazos ni mencionó casos específicos.
Los casos que mantienen en vilo a la derecha
Tres casos en particular han captado la atención de los republicanos: el del excapitán de Carabineros Patricio Maturana, condenado a 12 años de cárcel por el caso de la senadora Fabiola Campillai; el del exconscripto Carlos Robledo, condenado a 10 años por la muerte de Romario Veloz; y el del capitán Pablo Andrés Carvajal Díaz, condenado a siete años por apremios ilegítimos.
El presidente del Partido Nacional Libertario, Johannes Kaiser, ha sido especialmente crítico, afirmando que «me cuesta contener la ira» al cuestionar la falta de acción del gobierno. Kaiser ha criticado directamente a Kast, señalando que «no ha hecho nada».
La mano de Fernando Rabat
El ministro de Justicia, Fernando Rabat, ha asumido un papel clave en el proceso de análisis de los indultos. Rabat, conocido por su seriedad y apego al Derecho, ha recomendado un análisis caso a caso y ha establecido medidas de seguridad estrictas para evitar interferencias.
Rabat ha prohibido cualquier involucramiento en temas de nombramientos y ha centralizado el análisis de los indultos en la División de Reinserción Social, bajo la dirección de Fabiana Castro. El hermetismo en el proceso es absoluto, con solo un caso de indulto rechazado hecho público hasta la fecha.
El gobierno ha mantenido distancia del proyecto de indulto general presentado en el Senado, prefiriendo seguir el camino de los indultos particulares. Sin embargo, la presión de los republicanos y el Partido Nacional Libertario sigue siendo intensa.
En un contexto de baja aprobación y una agenda política ambiciosa, Kast debe navegar cuidadosamente este tema, equilibrando las expectativas de su base política con las realidades políticas y jurídicas del momento.



