En un esfuerzo por combatir el tráfico de armas hacia México, las autoridades de estados unidos han reportado la incautación de 50 mil armas y 2.9 millones de cartuchos durante la administración de Donald Trump. Esta cifra, revelada por el embajador Ronald Johnson, subraya la cooperación bilateral en materia de seguridad.
El anuncio se produce apenas un día después de que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, hiciera un llamado a Estados Unidos para reforzar las medidas contra el tráfico de armas. Desde la Basílica de Guadalupe, Sheinbaum enfatizó la necesidad de acciones más eficaces para detener el flujo de armamento que alimenta la violencia en México.
Cooperación bilateral y resultados concretos
El embajador Ronald Johnson destacó que las autoridades estadounidenses han realizado más de 10 mil arrestos relacionados con el tráfico ilegal de armamento. «Bajo el liderazgo de Donald Trump y de la presidenta Claudia Sheinbaum, nuestros países continúan trabajando juntos para hacer que ambas naciones sean más seguras», escribió Johnson en su cuenta oficial de X.
Las cifras de incautación han aumentado significativamente. A principios de año, el secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla, informó que de las 18 mil armas incautadas, el 77 por ciento tenían su origen en Estados Unidos. Entre el arsenal decomisado se encuentran armas de grado militar, como los rifles calibre.50 tipo Barrett, utilizados por el crimen organizado.
Operaciones encubiertas y decomisos recientes
Recientemente, una operación encubierta en Carolina del Norte permitió desarticular una red dedicada al tráfico de armas. Entre las armas decomisadas se encontraban fusiles AR-15, pistolas Glock, escopetas y dos rifles Barrett calibre.50, vinculados al Cártel de Sinaloa. La Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) informó que las armas serán analizadas por la Red Nacional Integrada de Información Balística para determinar su uso en delitos previos.
«Cada arma asegurada es un arma menos en manos de los delincuentes, haciendo más seguras a nuestras dos naciones», afirmó Johnson. Las armas decomisadas incluyen modelos utilizados en ataques de alto impacto, como el atentado contra el entonces secretario de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, Omar García Harfuch.
Demandas y acciones legales
El gobierno mexicano ha presentado demandas en cortes estadounidenses contra fabricantes de armas, argumentando los daños provocados en el país. Sin embargo, algunas de estas demandas han sido desestimadas. A pesar de esto, las autoridades mexicanas continúan promoviendo recursos legales para abordar este problema que afecta a ambas naciones.
La presidenta Sheinbaum recordó que México trabaja diariamente para evitar el ingreso de drogas a Estados Unidos, y pidió reciprocidad en el combate al tráfico de armas. «Así como México trabaja todos los días para evitar la llegada de drogas a nuestro vecino país, también es indispensable que se detenga el flujo de armas que alimenta la violencia», expresó.
Las recientes declaraciones y operaciones reflejan el compromiso de ambos países para desmantelar las cadenas de suministro de las organizaciones criminales. Mientras México insiste en frenar el flujo de armamento desde Estados Unidos, Washington busca mostrar resultados mediante decomisos, investigaciones y operaciones contra las redes de tráfico que abastecen a grupos criminales en México.



