El clásico del Norte vuelve a encender la histórica rivalidad entre Jujuy y Salta. Cada encuentro entre Gimnasia de Jujuy y Gimnasia y Tiro de Salta trasciende lo deportivo; la tensión se vuelve parte del relato popular, y la última fecha 33 de la Primera Nacional no fue la excepción.

Violencia en el estadio La Tacita de Plata

Durante el primer tiempo, grupos de barra de ambos equipos escalaron el alambrado del estadio La Tacita de Plata. Desde esa posición elevada, intercambiaron insultos y lanzaron patadas, convirtiendo la grada en una arena paralela al terreno de juego. Cuando el árbitro Álvaro Carranza intentó reanudar la segunda parte, la policía necesitó más de diez minutos para garantizar la seguridad, obligando a suspender temporalmente el encuentro. La transmisión oficial de LFP Play centró sus planos en el árbitro, dejando en segundo plano la agresión que se desarrollaba en el alambre.

Boletería y organización del desplazamiento

El club salteño puso a la venta 2.500 entradas para los visitantes: 2.000 en la zona popular y 500 en platea. La venta se realizó el sábado entre las 11 y las 18 horas en la boletería del Gigante del Norte, ubicada en la intersección de Vicente López y Leguizamón. Los precios fueron de $50.000 para la popular y $70.000 para la platea, con pago exclusivamente en efectivo. Si quedaban boletos sin vender, se habilitarían el domingo a partir de las 10 horas en la boletería visitante del estadio 23 de Agosto, en Jujuy.

Ubicación de los aficionados y controles de seguridad

Los hinchas de Gimnasia y Tiro ocuparán la tribuna popular sur y una porción de la platea sur. El acceso será por la calle Humahuaca, según el plan de seguridad jujeño. Los viajeros procedentes de Salta deberán pasar por puestos de control en Pampa Blanca, Perico y en la entrada a San Salvador de Jujuy, donde se solicitará DNI y comprobante de compra.

Implicaciones deportivas y ausencias clave

El encuentro llega en una fase crítica del campeonato. Gimnasia de Jujuy necesita sumar tres puntos para permanecer a solo cuatro del líder Tristán Suárez y mantener viva la esperanza de luchar por el primer ascenso. Por su parte, el albo busca recuperar terreno y asegurar una posición entre los clasificados al Reducido. Sin embargo, Salta afronta bajas importantes: Lautaro Gordillo recibió tres fechas de suspensión tras su expulsión contra San Martín de Tucumán, y Nicolás Rinaldi deberá cumplir una jornada por acumulación de amarillas. Estas ausencias convierten al apoyo de la barra en un factor determinante para el resultado.

El choque finalizó con un empate 2-2. Los goles para Jujuy fueron obra de Guillermo Cosaro y el penal de Francisco Molina; Salta respondió con los tantos de Fabricio Rojas y Manuel Guanini. El resultado no avivó la enemistad, pero la combinación de violencia en el alambrado y la intensa boletería dejó una marca indeleble en este clásico que sigue alimentando la pasión del fútbol del Norte.