En la madrugada del martes, aproximadamente a las 03H00 (00H00 GMT), dos embarcaciones mercantes fueron impactadas por drones en la zona económica exclusiva de Bulgaria, en el Mar Negro. Los proyectiles, de naturaleza aérea y marítima, alcanzaron a ambos buques a unos 128 kilómetros de la costa, al este de Byala, provocando el hundimiento de uno y el incendio de otro.
Identidad y destino de los buques afectados
El primer barco, identificado por Maritime.bg como el Alfa Watan navegaba bajo pabellón de Togo con rumbo norte después de zarpar de Estambul hacia Sulina, en Rumanía. Su estructura sufrió grietas críticas que culminaron en el hundimiento; la carga que transportaba no ha sido revelada y la tripulación, compuesta por 18 marinos, se mantiene desaparecida.
El segundo buque, de nombre Able llevaba la bandera de Palaos y procedía desde Galati, Rumanía, con destino a Estambul. Transportaba un cargamento de trigo y, tras el impacto, se incendió, quedando a la deriva. Afortunadamente, los 18 tripulantes –once turcos y siete indios– fueron evacuados con vida gracias a la intervención de un ferry búlgaro; el capitán y otro marinero resultaron heridos y fueron trasladados al hospital de Varna.
Respuesta de las autoridades búlgaras
El presidente Rumen Radev describió los hechos como “una flagrante violación del derecho internacional y del derecho marítimo”. Declaró la necesidad de activar operaciones de emergencia dentro de la zona económica exclusiva subrayando la obligación del Estado de proteger la vida y la salud de quienes navegan allí. Un avión, dos helicópteros y varias embarcaciones del Ejército búlgaro participaron en la búsqueda, mientras se monitorea la posible contaminación por hidrocarburos.
Radev advirtió que estos ataques complican enormemente la navegación en el Mar Negro, encarecen las primas de seguro y hacen que el tráfico marítimo sea extremadamente difícil. Además, señaló que la prolongada guerra en Ucrania incrementa el riesgo de que el conflicto se extienda a otras áreas del mar.
Contexto geopolítico y reacciones internacionales
El día anterior, un buque turco, el Royad Mammadov había sido atacado en la zona económica exclusiva de Rumanía, con dos tripulantes fallecidos y once rescatados. El presidente ucraniano Volodímir Zelensky atribuyó ese atentado a Rusia, describiéndolo como un “horrible ataque perpetrado por dos drones rusos contra un buque civil”. La OTAN, por su parte, se limitó a remitir las consultas a las autoridades búlgaras sin emitir pronunciamientos directos.
En conjunto, estos hechos evidencian una escalada de la tensión marítima en el Mar Negro, donde las rutas comerciales tradicionales se ven amenazadas por la guerra híbrida y el uso cada vez más frecuente de drones como armas de precisión. Las naciones costeras y los operadores logísticos deberán reevaluar sus protocolos de seguridad y considerar rutas alternativas para mitigar los riesgos emergentes.



