La selección paraguaya de fútbol se encuentra ante uno de los desafíos más grandes de su historia. Bajo la dirección del técnico argentino Gustavo Alfaro el equipo guaraní se prepara para enfrentar a Alemania tetracampeón del mundo, en los dieciseisavos de final del mundial 2026 en Foxborough cerca de Boston.
Este encuentro no solo representa un hito en la historia reciente del fútbol paraguayo, sino también una oportunidad para demostrar la capacidad y la determinación del equipo. Alfaro ha insistido en la importancia de abordar este partido con humildad y sencillez valores que han caracterizado a la selección en su camino hacia esta instancia.
Un partido lleno de desafíos
El técnico argentino ha descrito el encuentro como muy complejo y difícil pero también como una alegría muy grande para el equipo. «Tenemos un partido muy complejo por delante, muy difícil», afirmó Alfaro en una rueda de prensa. «Intentaremos estar a la altura del desafío confiando en lo que somos», añadió.
La selección paraguaya ha demostrado su capacidad en la fase de grupos, donde logró una victoria significativa contra Turquía (1-0) y un empate contra Australia. Aunque perdió 4-1 contra el coanfitrión Estados Unidos el equipo ha mostrado resiliencia y determinación.
Alfaro también destacó que, más allá del resultado, este partido contra Alemania será un lindo aprendizaje para el equipo. «Paraguay ya está clasificado para el próximo Mundial», recordó, refiriéndose a la clasificación para el Mundial 2030 que se celebrará en ArgentinaUruguay y Paraguay.
La respuesta a las críticas
En medio de la preparación para el partido, Gustavo Alfaro ha respondido a las críticas del exarquero José Luis Chilavert quien había lanzado duras declaraciones contra su gestión. «Si él decide pegarme es un problema de él, no mío», declaró Alfaro, mostrando una actitud serena y enfocada en el objetivo principal.
El técnico argentino también expresó su deseo de que Chilavert hubiera abordado sus preocupaciones de manera más constructiva. «Me hubiese gustado que Chilavert, en lugar de ser un francotirador, me hubiese llamado», dijo Alfaro, recordando cómo otros exjugadores como Roque Santa Cruz han apoyado al equipo de manera positiva.
Alfaro también cuestionó las condiciones logísticas previas al partido, señalando que el plantel llegó a Boston apenas un día antes, con una hora adicional de viaje. «No son las condiciones ideales para enfrentar a una selección como Alemania», admitió, aunque aclaró que esto no modifica la convicción del grupo.
La historia y el corazón del equipo
El técnico argentino ha subrayado la importancia de la construcción colectiva y el corazón puesto al servicio del equipo. «Lo que vale es cuando uno tiene un corazón puesto al servicio del equipo», afirmó, destacando la unidad y la determinación del grupo.
Alfaro también recordó los desafíos que el equipo ha enfrentado desde su llegada, incluyendo derrotas en la Copa América y la clasificación al Mundial. «Nos tocó agarrar una selección que estaba devastada», dijo, resaltando la resiliencia y el espíritu de superación del equipo.
El técnico también mencionó los amistosos preparatorios y los enfrentamientos contra selecciones como Argentina y Brasil equipos de gran envergadura. «Ya hemos estado frente a Argentina, a Brasil, equipos de la misma envergadura o más envergadura de la que eventualmente pueda tener Alemania», afirmó, mostrando la confianza del equipo en su capacidad.
Gustavo Alfaro ha evitado comprometerse sobre su continuidad al frente del equipo, pero ha dejado claro que su energía está puesta en llevar a Paraguay lo más lejos posible en este Mundial. «Toda mi energía está puesta en este Mundial y en seguir llevando a Paraguay lo más lejos posible», cerró, reflejando su dedicación y compromiso con la selección.



