En la tarde del domingo, un operativo de la Prefectura de Radiopatrullas e Intervención Policial terminó en tragedia cuando el cabo 2° Cristopher Andrés Aguilera Fernández recibió un disparo en la cabeza. El enfrentamiento se dio en la zona de Las Dunas, comuna de Lo Espejo, Región Metropolitana, y culminó con el fallecimiento del agente a las 21:48 horas en la Clínica Las Condes.
Según el fiscal jefe de Flagrancia, Juan Cheuquiante el hecho ocurrió alrededor de las 16:30 horas cuando Aguilera y otro carabinero realizaban labores preventivas. Al percatarse de la presencia policial, un hombre vestimentado sacó un arma de fuego y comenzó a disparar. El proyectil impactó en el lado derecho de la cabeza del cabo, causándole una herida de entrada y salida que la medicina describió como traumatismo encefalocraneano de extrema gravedad.
Desarrollo del tiroteo y evidencia balística
El acompañante de Aguilera respondió con su arma de servicio, logrando abatir al agresor en el mismo instante. El sospechoso, identificado como ciudadano venezolano con antecedentes por porte ilegal de arma cortante había sido detenido previamente por delitos similares. Tras el desenlace, el equipo de Labocar incautó aproximadamente 30 piezas de evidencia balística en el lugar, las que serán analizadas para determinar con precisión la trayectoria de los disparos y el tipo de arma, la cual según informes preliminares contaba con un cargador extendido.
Respuesta institucional y apertura de la investigación
El dr. Jorge Dreyse jefe de la Unidad de Cuidados Críticos de la Clínica Las Condes, sostuvo que el cabo ingresó al servicio de urgencias alrededor de las 17:30 horas con un estado crítico y que, pese a los intensos esfuerzos del equipo médico, el paciente falleció. El dr. Pablo Aguilera había comunicado previamente la gravedad de la lesión y el pronóstico reservado. En un comunicado oficial, la institución Carabineros manifestó que “El Cabo 2° Aguilera Fernández perdió la vida en el cumplimiento de su deber”.
El subdirector de la policía uniformada, general Enrique Monrás calificó al fallecido como “un nuevo mártir de Carabineros” y expresó sus condolencias a la familia, recordando que el agente era padre de un bebé de nueve meses. Por su parte, el ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau transmitió sus pésames en nombre del Presidente, subrayando la necesidad de una coordinación interinstitucional para combatir la violencia y asegurando que “Carabineros no va a bajar los brazos”.
La Fiscalía Regional Metropolitana Sur abrió una investigación bajo la figura de homicidio consumado a carabinero en actos de servicio. El proceso judicial buscará esclarecer la cadena de disparos y confirmar la responsabilidad del único agresor abatido. Mientras tanto, las autoridades continúan analizando las evidencias balísticas y los registros de la escena para reconstruir la dinámica exacta del tiroteo.
El caso ha generado un fuerte impacto en la comunidad policial y en la ciudadanía, que siguen de cerca los avances de la investigación. La unidad de Carabineros enfatiza que el trabajo conjunto entre la policía, el Ministerio Público y los organismos de seguridad es esencial para garantizar la justicia y evitar nuevas pérdidas en el cumplimiento de la orden pública.



