El viernes 16 de octubre, la Unión Ganadera Regional de Sonora (UGRS) anunció la suspensión inmediata de la exportación de ganado hacia Estados Unidos. La decisión se tomó después de que una inspección de rutina revelara una afta en uno de los animales, una lesión cuyos signos clínicos pueden coincidir con los de la fiebre aftosa enfermedad de notificación obligatoria ante autoridades sanitarias.
Ante la incertidumbre, la Comisión México-Estados Unidos para la Prevención de la Fiebre Aftosa y otras Enfermedades Exóticas de los Animales (CPA) tomó una muestra del tejido lesionado. Dicha muestra será enviada al laboratorio del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) ubicado en la Ciudad de México, donde expertos determinarán si se trata de fiebre aftosa o de una estomatitis vesicular afección menos grave que no genera restricción sanitaria.
Medidas preventivas y bloqueo logístico
Mientras se esperan los resultados de laboratorio, la UGRS activó el protocolo de contingencia establecido por la normativa binacional. Todo el ganado que permanecía en la estación de cuarentena –cerca de mil 300 cabezas– será devuelto a sus fincas de origen. Además, se ha impuesto, por 60 días, un bloqueo al movimiento del ganado destinado a exportación a través del Registro Electrónico de Movilización (REMO). Simultáneamente, el personal de la organización lleva a cabo labores intensivas de limpieza y desinfección en las instalaciones para eliminar cualquier posible foco de infección.
Calendario y llamado a la comunidad veterinaria
La UGRS informó que, de confirmarse la ausencia del virus, la actividad comercial podría reanudarse el martes 20 de octubre, de acuerdo con el cronograma interno de la entidad. El presidente de la organización, Juan Carlos Ochoa Valenzuela aprovechó la ocasión para exhortar a los médicos veterinarios a intensificar la inspección del ganado en origen y a reportar de forma oportuna cualquier hallazgo sospechoso a las autoridades sanitarias.
“Nuestra administración hace un atento y enérgico llamado a las y los médicos veterinarios para que redoblen sus esfuerzos en las inspecciones en origen, permitiendo identificar y reportar oportunamente este tipo de hallazgos a las autoridades sanitarias”, declaró Ochoa Valenzuela.
Antecedentes históricos de la fiebre aftosa en México
El temor generado por la posible reaparición de la fiebre aftosa tiene raíces históricas. El virus llegó a México en 1947, procedente de Brasil, y desencadenó una emergencia sanitaria que obligó al sacrificio de un millón de cabezas de ganado y a la aplicación de más de 60 millones de vacunas. Gracias a esa masiva campaña, el país logró erradicar la enfermedad en 1955 y, desde 1954, el Senasica mantiene a México libre de aftosa. Sin embargo, la normativa internacional obliga a reportar cualquier indicio, pues la presencia del virus implica restricciones comerciales y puede afectar la movilidad de animales y productos pecuarios.
En este contexto, la suspensión temporal representa una medida de precaución que busca proteger tanto la sanidad animal como la reputación del sector exportador sonorense. Si los análisis confirman la ausencia de la enfermedad, el flujo comercial podrá retomarse sin mayores contratiempos, garantizando la continuidad de la importante cadena de suministro que lleva mil 300 cabezas de ganado a los mercados estadounidenses cada año.



