Estados Unidos e Irán avanzan hacia la firma de un memorando de paz anunciado el 14 de junio y previsto inicialmente para Ginebramientras el presidente Donald Trump aseguró que la suscripción se concretaría “este domingo” y Teherán sostuvo que aún faltarían días. El entendimiento prevé la apertura del estrecho de Ormuz y el levantamiento inmediato del bloqueo naval, con mediación reconocida de Qatar y un papel activo de Pakistánque prepara una posible firma electrónica.

El proceso impacta el mercado energético y la seguridad regional. La reapertura plena de Ormuz y un cese de hostilidades reducirían tensiones y estabilizarían flujos de crudo, tras una escalada que dejó un alto el fuego frágil desde abril y enfrentamientos puntuales. El precio del petróleo retrocedió cerca de un 4% tras los anuncios. Última actualización: 15 de junio de 2026.

Calendario de firma y escenario en Ginebra, con mediación de Qatar y Pakistán

Trump afirmó que los puntos finales del texto “fueron aprobados por todas las partes” y que el documento a firmar no sería un tratado, sino un memorando de entendimiento para encauzar el pacto definitivo. Agregó que, una vez firmado, el bloqueo estadounidense “se levantará de inmediato” y que Irán “se ha comprometido a no tener armas nucleares”. En la agenda inicial se situó la firma para el viernes 19 de junio en Ginebramientras Pakistán confirmó que prepara mecanismos de firma electrónica para acelerar el cierre técnico.

Teherán llamó a la cautela. El portavoz de Exteriores, Esmail Baghaei, dijo que “nada ha sido finalizado” y precisó que “no será mañana”, aludiendo a la fecha mencionada por Washington. El canciller Abbas Araghchi sostuvo que sin acuerdo sobre todas las cuestiones no puede hablarse de principio de pacto. El primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, aseguró que “estamos más cerca que nunca de un acuerdo de paz”, mientras Qatar fue reconocido por ambas partes como mediador activo en los contactos.

Puntos en disputa: control de Ormuz y destino del material nuclear

En la versión inicial del entendimiento figuraba la liberación inmediata de 12.000 millones de dólares en activos iraníes y un cese de hostilidades, incluido el frente en Líbanocondicionados al cierre del texto y a pasos verificables en el expediente nuclear. Washington rechaza que Irán mantenga un control unilateral sobre el tránsito en Ormuz, mientras Teherán defiende su jurisdicción y seguridad en el paso. El control operativo del estrecho y el destino del uranio enriquecido permanecen como los ejes más sensibles.

Irán marcó “líneas rojas” en materia de soberanía marítima y programa nuclear. El viceministro Kazem Gharibabadi habló de “grandes victorias” iraníes y defendió un fin inmediato de la guerra, iniciada el 28 de febrero según el marco de las conversaciones. En paralelo, aliados europeos se mostraron dispuestos a levantar sanciones si Teherán adopta medidas verificables para limitar su programa. Las próximas versiones del memorando podrían incorporar mecanismos de verificacióncronogramas de levantamiento de sanciones y garantías técnicas sobre el material nuclear.

Incidentes recientes y presión militar en el estrecho de Ormuz

La tensión no desapareció en el teatro marítimo. Horas antes del anuncio del 14 de junio, un ataque estadounidense contra el buque Settebello cerca de aguas de Omán dejó tres marinos indios muertos, en el segundo día consecutivo de intercambios entre fuerzas de Estados Unidos e Irán. Este sábado, Washington informó que abatió varios drones iraníes que apuntaban a buques comerciales en la zona, subrayando la fragilidad del alto el fuego vigente desde abril y la necesidad de un marco jurídico estable.

Trump ligó la apertura de Ormuz a la firma del memorando, con la promesa de levantar el bloqueo “de inmediato” tras la suscripción. Teherán reiteró que el texto no está cerrado y que el cese de hostilidades debe abarcar todos los frentes. La discusión sobre reglas de tránsito, inspecciones y coordinación de seguridad en el estrecho sigue abierta, con énfasis en evitar incidentes que pongan en riesgo el comercio y las cadenas de suministro globales.

Reacciones de aliados y efectos en mercados

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, respaldó las gestiones con condiciones: “mientras yo sea primer ministro de Israel, Irán no tendrá armas nucleares”, dijo, reclamando la “eliminación del material nuclear enriquecido” y el fin del apoyo a grupos aliados. En Europa, FranciaAlemaniaReino Unido e Italia se declararon dispuestos a levantar sanciones si Teherán aplica medidas verificables. El presidente Emmanuel Macron anunció que los líderes del G7 discutirán las implicaciones del pacto en una cumbre en Evian.

Desde Washington, el vicepresidente J.D. Vance sostuvo que el entendimiento podría bajar el costo de la energía y “crear un motor de prosperidad en Medio Oriente”. Tras los anuncios, el crudo retrocedió alrededor del 4% y los operadores vigilaron la evolución de las conversaciones. Arabia Saudita, Turquía, Qatar y Pakistán participaron en contactos diplomáticos, con reconocimiento expreso del papel mediador de Qatar y la facilitación técnica de Pakistán para la firma.

Clima interno en Irán y alcance del cese de hostilidades

En Teherán, el clima político mostró fisuras. Sectores de línea dura organizaron manifestaciones contra un posible pacto, con consignas dirigidas al canciller Abbas Araghchi; en actos a favor del Gobierno se escuchó “Muerte al conciliador”. Baghaei denunció nuevas exigencias de Washington y reiteró que Irán no cruzará sus “líneas rojas”. El Gobierno iraní mantiene que no busca armas nuclearesmientras Washington justifica su postura como contención para impedir ese escenario.

El cese de hostilidades, de confirmarse, abarcaría todos los frentes, incluido el libanés, y apuntalaría la reapertura plena de Ormuz. La liberación de activos por 12.000 millones de dólares permanece condicionada a pasos verificables y a un esquema de garantías. Con el calendario aún en ajuste entre la fecha inicial de Ginebra y la posibilidad de firma en formato electrónico “en los próximos días”, las partes afinan los anexos técnicos que definirán verificación, plazos y alcance del levantamiento de sanciones.