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30 julio 2026

El delicado equilibrio de Arabia Saudita en el conflicto con Irán

Arabia Saudita se encuentra en una encrucijada entre responder a los ataques y mantener su plan de transformación económica, la Visión 2030.

El delicado equilibrio de Arabia Saudita en el conflicto con Irán

Arabia Saudita se encuentra en un momento crítico. Desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán el 28 de febrero Riad ha intentado mantenerse al margen. Sin embargo, tras sufrir ataques en tres frentes distintos, los sauditas han decidido tomar medidas drásticas.

Esta semana, en colaboración con Estados Unidos, llevaron a cabo ataques contra milicias afines a Irán en Irak, acusadas de lanzar drones contra el Reino. La pregunta ahora es si Arabia Saudita continuará con estas medidas disuasorias o buscará reducir la tensión mediante concesiones.

El conflicto en el Golfo: bandos y aliados

Para entender la situación, es crucial conocer los dos bandos principales en este conflicto. Por un lado, está Irán y su Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI). Entre sus aliados se encuentran los hutíes en Yemen las Fuerzas de Movilización Popular en Irak y Hezbolá en el Líbano.

En el bando opuesto se encuentran Estados Unidos con sus poderosas fuerzas del Comando Central (Centcom) junto con los Estados árabes del Golfo y Jordania. Israel aunque aliado cercano de Estados Unidos, no participa activamente en esta guerra.

Los ataques y sus consecuencias

Irán ha intensificado sus ataques con drones y misiles en países como Jordania, Kuwait y Bahréin, además de atacar buques mercantes en el estrecho de Ormuz. La incorporación de milicias iraquíes y hutíes de Yemen ha ampliado el conflicto, demostrando el riesgo de una escalada regional.

Arabia Saudita ha sufrido ataques en tres frentes: desde Yemen, Irak y directamente desde Irán. En septiembre de 2019 una milicia iraquí lanzó drones contra las instalaciones petroleras de Abqaiq y Khurais, paralizando la mitad de las exportaciones de petróleo saudita durante varios días. Este ataque fue una llamada de atención sobre la vulnerabilidad de la infraestructura crítica del Reino.

El petróleo y la Visión 2030

El petróleo sigue siendo el motor de la economía saudita. En febrero Irán cerró de facto el estrecho de Ormuz, un canal crucial por donde transita el 20% del petróleo y el gas natural licuado del mundo. En respuesta, los sauditas redirigieron sus exportaciones a través del oleoducto este-oeste hasta la terminal de Yanbu en el Mar Rojo.

Sin embargo, el 13 de julio los sauditas bombardearon el aeropuerto de Saná en Yemen, lo que provocó represalias de los hutíes contra aeropuertos sauditas. Además, los hutíes han comenzado a atacar buques sauditas en el Mar Rojo, interrumpiendo las exportaciones de petróleo a Asia.

La Visión 2030 el ambicioso plan del príncipe heredero Mohammed Bin Salman para diversificar la economía y reducir la dependencia del petróleo, se ve amenazada por estos conflictos. La infraestructura crítica, como los centros de datos, es vulnerable a los ataques, lo que dificulta la atracción de inversión extranjera.

Arabia Saudita se enfrenta a un futuro incierto, donde debe equilibrar su respuesta a los ataques con su visión de transformación económica. La región sigue siendo un polvorín, y cada movimiento puede tener consecuencias impredecibles.

Autor

Andrés Rodríguez

Andrés Rodríguez, madrileño de 33 años con aire moderno y relajado, recuerda cubrir las protestas de la Puerta del Sol durante el 15-M desde una bicicleta. Defiende un periodismo cercano que prioriza testimonios vecinales frente a titulares fríos; vive en Malasaña y compagina crónicas con proyectos de audio local.