En el corazón de Sabaneta, Antioquia, Fernando Hurtado, un cineasta colombiano de renombre, está redefiniendo el paisaje audiovisual del país. Con una carrera que abarca desde el diseño de afiches hasta la dirección de miniseries, Hurtado ha logrado fusionar la inteligencia artificial con la esencia cultural colombiana, creando obras que resonan a nivel local y global.
Su filosofía creativa se resume en una frase: «Un afiche es un grito en la pared». Esta idea ha sido el motor detrás de sus diseños visuales, que no solo capturan la atención, sino que también transmiten la esencia de las historias que representan. Hurtado ha trabajado en proyectos emblemáticos como Los colores de la montaña (2011), Operación E (2012), Buscando al animal (2017) y El segundo entierro Alejandrino (2026), dejando una huella indeleble en el cine colombiano.
De la fotografía a la dirección: un viaje creativo
Originario de Buenaventura, Hurtado comenzó su viaje en el mundo audiovisual con una cámara Nikon D5100. Su pasión por la fotografía lo llevó a Medellín, donde estudió Ingeniería de Minas y Metalurgia en la Universidad Nacional. Sin embargo, pronto descubrió que su verdadera vocación estaba en el arte visual. Su transición de las ciencias exactas a la fotografía y, finalmente, al cine, es un testimonio de su adaptabilidad y pasión.
Su primer gran éxito llegó con el diseño del afiche para Los colores de la montaña. Este logro no solo lo catapultó a la fama, sino que también le abrió las puertas a colaboraciones internacionales, como su trabajo en Operación Edirigida por Miguel Courtois. Hurtado no solo se encargó del diseño del afiche, sino que también trabajó como asistente de cámara, ganando una comprensión profunda del proceso cinematográfico.
Explorando nuevas narrativas con inteligencia artificial
Hurtado ha abrazado la inteligencia artificial como una herramienta para expandir sus horizontes creativos. Utiliza la IA para crear mundos afrofuturistas y representaciones innovadoras de la cultura colombiana. Sus proyectos más recientes incluyen miniseries como El corte de Mickey y Un día de noviembreque exploran temas étnicos y culturales con una mirada fresca y contemporánea.
«La IA es un paso natural en mi proceso creativo», afirma Hurtado. «La he integrado para temas de arte, crear algunas piezas, ayudar en procesos publicitarios, entre otros usos». Aunque reconoce que la IA está cambiando ciertas funciones en la industria cinematográfica, está convencido de que la esencia humana sigue siendo fundamental. «Es una herramienta que facilita muchas cosas, pero todavía requiere mucho de lo humano», añade.
Representando la cultura colombiana
Hurtado ha dedicado gran parte de su carrera a representar la diversidad cultural de Colombia. Sus obras capturan festividades icónicas como el Carnaval de Barranquilla y el Petronio Álvarez, así como momentos históricos poco contados. Su enfoque étnico y cultural le ha permitido abrir puertas en un campo donde la financiación puede ser un desafío.
«Durante mi formación como comunicador audiovisual y multimedia, pude trabajar con comunidades negras, en procesos afros y comunitarios, bajo una mirada étnica y cultural», explica Hurtado. Este conocimiento le ha permitido presentar proyectos exitosos ante convocatorias del Mintic, obteniendo financiación para sus miniseries.
Fernando Hurtado continúa explorando nuevas narrativas y tecnologías, siempre con un pie firme en la tradición y otro en la innovación. Su trabajo es un reflejo de la evolución del cine colombiano y un testimonio de cómo la tecnología puede enriquecer, en lugar de reemplazar, el arte humano.



