En los últimos años, la Unión Europea ha emergido como un actor clave en la regulación de las grandes tecnológicas, imponiendo multas millonarias que van más allá de lo económico. Estas sanciones están generando un efecto dominó que se extiende más allá de las fronteras europeas, influyendo en las políticas de privacidad y seguridad de datos en todo el mundo, incluyendo México.
Guillermo Larrea, socio en compliance y ciberseguridad en Hogan Lovells Cadwalader, destaca que estas multas no solo cumplen una función disuasoria, sino que también impulsan cambios significativos en la conducta de las plataformas tecnológicas.
Multas millonarias y sus consecuencias
Hace un par de semanas, Google enfrentó una multa de 1,000 millones de dólares por favorecer sus propios servicios en su buscador y restringir alternativas en la Play Store. Este caso se suma a otros recientes, como la multa de 577 millones de dólares a Apple en abril del año pasado por manipulación de mercado, y los 231 millones impuestos a Meta por obligar a compartir datos.
Según Larrea, estas sanciones no solo tienen un impacto económico sino que también pueden llevar a modificaciones en productos, políticas internas y prácticas de tratamiento de datos. Estas cambios, a menudo, se extienden a otras jurisdicciones por razones de costo, eficiencia técnica y uniformidad operativa.
El alcance extraterritorial del Reglamento General de Protección de Datos
Aunque las sanciones de la UE no benefician directamente a los usuarios mexicanos, sus efectos se manifiestan indirectamente. Las empresas establecidas en México están sujetas al Reglamento General de Protección de Datos (GDPR) de la UE, que tiene un alcance extraterritorial. Esto significa que cualquier organización que ofrezca bienes o servicios a personas en la UE o monitoree su comportamiento debe cumplir con estas normativas.
Larrea señala que, por razones de eficiencia operativa, algunas organizaciones pueden extender estos estándares a sus operaciones en México. Esto influye en políticas internas, contratos y esquemas de cumplimiento, incluso cuando la legislación mexicana no establezca exactamente las mismas obligaciones.
Casos emblemáticos y su impacto global
Varios casos recientes demuestran cómo la regulación en una zona específica puede tener un alcance global. Por ejemplo, el regreso de Fortnite a la Play Store y la Apple Store tras las demandas antimonopolio de Epic Games contra Apple y Google. Otro caso notable es la implementación de normativas que obligan a las grandes tecnológicas a etiquetar contenidos sintéticos, deepfakes y textos generados por bots.
Además, la imposición del puerto USB-C para fabricantes globales como Apple, que rediseñó sus líneas de teléfonos inteligentes para el mercado internacional, es otro ejemplo claro del impacto de la regulación europea.
En México, durante el primer trimestre del año, la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno convocó a representantes del sector privado, la academia y la sociedad civil para discutir una posible actualización de la legislación en materia de datos personales. Entre las figuras analizadas se encuentran la privacidad por diseño y por defecto, las evaluaciones de impacto, el oficial de protección de datos, la portabilidad, la limitación del tratamiento y mayores garantías frente a decisiones automatizadas.
Aunque todavía no se define si estos cambios se incorporarán mediante una reforma o una nueva ley, la tendencia apunta hacia un régimen más cercano al europeo, concluye Larrea.



