En un contexto de tensiones comerciales globales, China ha encontrado en España un aliado clave para expandir su influencia en Europa. Las inversiones chinas en suelo español no solo buscan sortear los aranceles impuestos por la Unión Europea, sino también aprovechar las ventajas estratégicas que ofrece el país.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez ha mantenido una estrecha relación con el líder chino, Xi Jinping lo que ha facilitado el aterrizaje de gigantes empresariales asiáticos en España. Esta colaboración se ha traducido en proyectos de gran envergadura, como la construcción de fábricas de automóviles y plantas de baterías, que están transformando el panorama industrial del país.
Inversiones clave en el sector automovilístico
Una de las inversiones más destacadas es la de SAIC Motor propietaria de la marca MG que ha elegido la localidad gallega de Ferrol para establecer su primera fábrica en Europa. Esta decisión sigue a la de Chery que en 2026 abrió su primer centro de operaciones en Cornellà de Llobregat cerca de Barcelona, incluyendo un instituto de I+D.
En Zaragoza el grupo Stellantis y la compañía china CATL han firmado un acuerdo para construir una planta de baterías, con una inversión de hasta 4.100 millones de euros. Esta planta, que debería empezar a producir a finales de 2026, es un claro ejemplo de la integración de las empresas chinas en los ecosistemas industriales españoles y europeos.
Energías renovables y tecnología verde
El sector de las energías renovables también ha captado el interés de las empresas chinas. La guerra en Ucrania y el cierre del estrecho de Ormuz han puesto de manifiesto las vulnerabilidades de Europa en cuanto a la dependencia de combustibles fósiles. España, con su apuesta por la energía verde, se ha posicionado como un referente en este ámbito.
La producción de energía renovable en España resulta más barata que en otros países europeos, lo que la convierte en una oportunidad perfecta para desarrollar tecnologías del futuro, como la inteligencia artificial. Empresas como Hunan Yuneng New Energy Battery y Hithium están invirtiendo en plantas de materiales catódicos y gigafactorías de baterías, respectivamente.
Desafíos y riesgos de la dependencia china
Aunque las inversiones chinas representan una oportunidad para España, también conllevan riesgos. El déficit comercial con China es un problema significativo, ya que el país asiático exporta mucho más de lo que consume. Esto ha llevado a la Unión Europea a buscar acuerdos con otros países, como la India, el Mercosur, Australia y Canadá, para reducir su dependencia.
El economista Diego Sande destaca que la relación entre China y España es win-win pero advierte sobre la necesidad de abordar la dependencia china en el futuro. España necesita inversión industrial para alcanzar el objetivo del 20% marcado por Bruselas, pero también debe diversificar sus socios comerciales para evitar una excesiva dependencia.



